Visión Global

2016: Año del colapso económico

2016: Año del colapso económico


El año que culmina rebasó todas las estimaciones posibles. Sobre todo en la mente de los venezolanos, que a finales del 2015 no comprendieron en toda su magnitud, como afectaría sus vidas una inflación superior o cercana al 500 %.

Las personas tienen noción de las magnitudes mientras las cantidades puedan ser contadas con los 10 dedos de las manos. Cuando esas cantidades exceden esa limitación, no se suele entender el tamaño de los números.

Eso pasó este año con los venezolanos. Podían entender una inflación del 100%, diez veces los diez dedos de las manos. Pero solo hasta allí, porque el efecto multiplicador de índices inflacionarios superiores al 100%, aturde a las personas. No hay idea o conocimiento previo, de las distorsiones y consecuencias de los aumentos de precios de 2, 3, 4 y hasta 5 veces,

Un aumento del costo de la vida de 5 veces significa que en “promedio” debemos pagar 5 veces en diciembre, lo que en enero nos costaba un bolívar. Eso tiene varias consecuencias sobre la economía.

billetes-inflacion2La primera consecuencia, es que se necesitan 5 veces más billetes y monedas, porque el aumento de precios es como una extracción. La economía necesita 5 veces más billetes y dinero, para mantener a la economía funcionando. Por lo que el Banco Central necesita echar a la calle, es decir poner en circulación, 5 veces más billetes y monedas, para garantizar de que la economía siga funcionando.

La segunda consecuencia es que las personas, en forma individual, necesitan aumentar sus ingresos 5 veces para mantener su nivel de vida. Es decir, para seguir comprando en diciembre, lo que compraban en los primeros días del año.

Si no se ponen en circulación mas instrumentos monetarios (billetes y monedas), no habrá manera de dinamizar a la economía. El dinero físico, sobretodo en economías como la venezolana, sigue siendo el instrumento de intercambio comercial por excelencia.

No se cambia carne por hortalizas, se compra carne y hortalizas con billetes y monedas.

Igualmente, si las personas no ganan lo suficiente, no tendrán para comprar. Por lo que en economías altamente inflacionarias -como la venezolana- hace falta que se aumente con frecuencia los salarios y remuneraciones.

La producción y la escasez

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El otro ingrediente pertubador de la economía venezolana ha sido la escasez o desabastecimiento. Durante el año 2015, los estantes vacíos en supermercados, mercados, abastos, bodegas y pulperías, fue una constante y en aumento. A veces se conseguían unos productos, y al mes siguiente desaparecían totalmente. Con la particularidad de que cada mes era peor que el anterior.

En el 2016, el desabastecimiento ha aumentado en forma alarmante. Según la ONG Cendas, hemos llegado a finales del 2016 con marcada escasez en casi todos los renglones alimenticios y de otros productos de primera necesidad.

En el caso de los medicamentos, laboratorios y farmaceutas han revelado que el desabastecimiento roza el 90% de los productos. Especialmente aquellos medicados para las enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes, padecimientos de próstata, las convulsiones, entre otros. Ni que decir los psicotrópicos, y las drogas necesarias para los tratamientos del cáncer.

La ausencia de productos en los estantes, sean alimenticios, medicamentos u otros, tiene su origen en la baja producción de la industria nacional. Lo que los gremios señalan es una consecuencia de las políticas públicas implantadas por el gobierno desde 1999.

Según los sectores gremiales afiliados a Conindustria, no hay ningún sector industrial nacional que produzca más del 30% de las necesidades del país. Entre las razones, de esta baja producción nacional, se encuentra el que el gobierno no asigna divisas desde noviembre del 2014, prácticamente a la mayor parte de los sectores industriales.

En otros casos, el gobierno se atribuyó la importación de la materia prima, y esto ha tenido la consecuencia de que esas importaciones, si es que llegan al país por la razón que sea, no llega a las industrias.

Otros factores que han incidido en la caída de la producción, han sido el estricto control de precios, la política de aumento unilateral del salario mínimo, la inamovilidad laboral, la inseguridad, y el control desmedido de supervisiones, auditorías, restricción de distribución y comercialización de los prodcutos manufacturados. Así como también, la implantación de un sistema paralelo de distribución de los productos básicos, que obliga a las industrias a entregar parte importante de su producción al gobierno.

El sector externo

industrias-paralizacionComo consecuencia de las trabas a la industria nacional, la producción ha caído por debajo del 30% de las necesidades de la economía venezolana, y muchas industrias y comercializadoras han cerrado.

Eso ha obligado a que deban ser importados los alimentos y medicamentos prioritarios. Lo que ha tenido como impedimento el decreciente ingreso petrolero, producto de los bajos precios y también decreciente producción petrolera venezolana. No hay suficientes dólares para importar ese 70% de productos que no se manufacturan en el país. Lo que refuerza la falta de productos en los estantes.

Por otra parte, las costuras de las políticas cambiarias se han visto agrietadas por el gran diferencial existente entre los cambios oficiales, y la tasa de cambio paralela o negra.

Hay dos cambios oficiales: el DIPRO a 10 bolívares por dólar y el SIMADI a 675 bolívares por dólar.

En la calle, el dólar ha llegado a venderse entre 3,25 y 6,75 veces la tasa SIMADI.

Si bien el paralelo estuvo variando hasta noviembre entre 950 y 1.200 bolívares, en la medida que se fue reduciendo el límite de retiro de efectivo de los bancos, en pocos días la tasa de cambio pasó a ser de 6,75 veces, para luego bajar hasta 3,25 veces la tasa SIMADI.

El petróleo

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A pesar que no hay estadísticas confiables de producción de petróleo y del precio de realización por barril de crudo, y dado que las exportaciones no tradicionales son insignificantes, se estima que los ingresos por ventas de, cuando el petróleo representan cerca del 95% de los ingresos de divisas del país.

Para dirigentes y técnicos petroleros Pdvsa es una empresa fallida. Citgo, su filial más importante, estaría hipotecada a la rusa Rosnef, lo que ha sido negado esta semana en un comunicado de la estatal petrolera venezolana.

La producción, que en el 2002 rozaba los 2 millones 900 barriles diarios. Según cifras de la OPEP -citando cifras oficiales del gobierno venezolano- Venezuela estaba produciendo para enero del 2014 poco más de 2 millones 700 mil barriles. Para abril del 2016, la producción se ubicaba en 2 millones 490 barriles.

La OPEP también ha publicado información independiente sobre la producción de sus países miembros. En el caso de Venezuela, para junio del 2016 la producción petrolera venezolana promediaba 2 millones 95 mil barriles diarios.

En los meses finales del 2007 y principios del 2008, cuando Pdvsa vendía el barril en el entorno de los 100 dólares, el economista D.F. Maza Zavala declaró que considerando los compromisos financieros de la República y el volumen de las importaciones, pensar en un barril a 74 dólares le “despelucaba el poco pelo que le quedaba”.

Esa apreciación del profesor Maza, y a la sazón director principal del Banco Central, se vería materializada unos meses después cuando los precios se desplomaron, cruzando a la baja, el nivel de los 30 dólares el barril.

Razonaba Maza que ese nivel de precios debía ser compensado con nueva deuda y una reducción apreciable de las importaciones. Lo cual en alguna medida se cumplió.

Los precios del barril de crudo se han comportando de una manera inestable desde ese entonces. Venezuela se endeudó considerablemente, y en este año (2016) ha debido enfrentar pagos en capital e intereses nunnca antes vistos. En tanto las importaciones han caído también a niveles nunca antes vistos. Lo que ha contribuido a mantener en los comercios los estantes vacíos.

La deuda

deuda2Con la caída de los precios del petróleo, el gobierno se vio en la necesidad de financiar sus proyectos internos y externos contratando deuda externa y deuda en Venezuela. En el 2008, cuando los precios del crudo venezolano alcanzaron un pico -llegaron cerca de 130 dólares el barril- Venezuela debía 29 mil 863 millones de dólares en deuda externa, y 30 mil 615 millones de bolívares en deuda interna.

Ahora en el 2016, cuando el precio del crudo ha promediado menos de 44 dólares el barril, las estimaciones preliminares del ministerio para la Banca y Finanzas cuantifican una deuda externa de 41 mil 954 millones de dólares, y una deuda interna de 993 mil 333 millones de bolívares de deuda interna.

El incremento de la deuda externa, en los últimos 8 años ha sido de 12 mil millones de dólares. Lo que representa un crecimiento del 40%.

En lo que respecta a la deuda interna, esta aumentó en el mismo período la exhorbitante cantidad de 952 mil millones de bolívares. Lo que representa un crecimiento de 32 veces.

Al transformar en dólares la deuda interna (a la tasa oficial), para poder conocer el monto de la deuda pública total, el ministerio para la Banca y Finanzas la totalizaba en 101 mil 790 millones de dólares para el pasado 30 de septiembre.

Ahora, la deuda interna en el caso de devaluación oficial del bolívar -que parecería probable en el 2017- se licuaría en la misma proporción de la devaluación.

Sin embargo, lo más importante de la deuda es revisar el cronograma y montos de pagos, tanto de intereses como de amortizaciones del capital.

Según el ministerio de Banca y Finanzas, la República debió honrar pagos de intereses y capital por 10 mil 527 millones de dólares en el último trimestre del 2016. De los cuales.1348 millones de dólares correspondieron a la deuda externa, y 9mil 178 millones de dólares a la deuda interna.

Para el 2017, está previsto que la República honre 17 mil 725 millones de dólares; de los cuales 5 mil 616 millones corresponderán a deuda externa y 12 mil 109 millones a la deuda interna.

Estas proyecciones de pago de deuda, fue lo que llevó al economista venezolano Ricardo Haussman a plantear que en el 2016 el gobierno se enfrentaría a la decisión de pagar deuda o dar de comer a la gente, porque no habría dólares para las dos cosas. Lo que el desabastecimiento en este año demostró.

La deuda de Pdvsa

pdvsa-deudaParte del entramado financiero del gobierno ha sido la no consolidación de la deuda total de la Republica. Entramado en el cual juega un papel signficativo Pdvsa, el ente estatal que totaliza no menos del 95% del ingreso en divisas del país.

Las cifras de endeudamiento que publica el ministerio de Banca y Finanzas, no incluye los balances de la deuda de Pdvsa, que tiene sus propios montos, cronogramas de pago, con sus amortizaciones y pagos intereses.

La deuda financiera registrada y auditada de Pdvsa para el 31 de diciembre del 2015, totalizaba 43 mil 751 millones de dólares. Lo que implica que la estatal petrolera debe 2 mil 203 millones más que lo que debe toda la administración públcia y reporta el ministerio de Banca y Finanzas.

En cuanto al cronograma de pagos de esta deuda, Pdvsa debió pagar en el 2016 la cantidad de 4 mil 568 millones de dólares, con la particularidad que el 69% de estos pagos -más de dos tercios- debió hacerse entre octubre y noviembre.

Para el 2017, está previsto en el informe auditado, que Pdvsa tenga que honrar 7 mil 204 millones de dólares.

En cuanto a la parte de su deuda contratada en bolívares, Pdvsa ha venido utilizando al Banco Central como su banco de emergencia. Una práctica que se inició en el 2010.

El financiamiento por parte del Banco Central de Venezuela (BCV) con Petróleos de Venezuela (PDVSA) se inició en 2010 con el gobierno del presidente Hugo Chávez; y esta práctica crediticia se ha mantenido en los tres años de Nicolás Maduro, bajo cuya gestión se ha más que quintuplicado el saldo deudor para colocarse en 931.851 millones de bolívares al cierre del año pasado.

En los dos primeros años -hasta el 2012- la deuda había aumentado 25 veces- al colocarse en 165 mil millones de bolívares. El crecimiento se mantuvo en el 2013 (147%), y para el 2014 se incrementó en 65%, y en el 2015 en 38%, cuando la deuda alcanzó los 970 mil 125 millones de bolívares. Unos 20 mil millones menos que el total de dinero en deuda interna que contabiliza el informe del ministerio de Banca y Finanzas. (que no incluye las deudas de Pdvsa).

Para los economistas y expertos, este financiamiento del Banco Central a Pdvsa habría sido el principal motor de la inflación de la economía venezolana, que en el 2015 se ubicó en 180,5%, y que supera el 500% en el 2016.

La pregunta o cuestionamiento que hacen los expertos petroleros, es que todo este endeudamiento de Pdvsa no ha tenido ningún impacto sobre los niveles operativos, al punto de que la producción viene disminuyendo mes a mes.

El ingrediente monetario

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La tapa del frasco, del conjunto de problemas que exhiben los indicadores macroeconómicos venezolanos, ha venido a ser el componente monetario, que empezó a hacer aguas desde principios de noviembre del 2016.

Venezuela es un país donde los ahorristas no pueden disponer de su dinero depositado en los bancos. No existe suficiente papel moneda para ello. Durante todo el mes de noviembre, los bancos se vieron obligados a imponer restricciones y limites al retiro en efectivo. Y a partir de la segunda semana de diciembre, el gobierno decidió retirar el billete de 100 bolívares, que era el de mayor denominación.

Bajo la amenaza que en tres días perdería su valor, millones de personas fueron a obligadas a depositar su provisión de billetes de 100 en las cuentas bancarias. Esto con la promesa que partir del tercer día, sería posible el canje por billetes de 500 y monedas de 100, 50, 20 y 10 bolívares. Promesa que no ha sido cumplida.

Faltando pocos días para el fin del año 2016, la mayor parte de los pensionados no han podido cobrar el monto de sus pensiones. Los nuevos billetes no aparecen, y a pesar que fue extendida hasta el 2 de enero el curso legal de los billetes de 100, la banca sigue sin tener billetes suficientes para honrar el retiro de los depósitos.

El gobierno, ha publicitado la llegada de más de 30 millones de billetes de 500 bolívares. Que representa poco más de un billete por habitante. Lo que obviamente no le sirve a nadie para nada.

Todo el conjunto de situaciones, problemas e inconvenientes en la economía, ha aterrizado en un problema social y de orden público. Como se evidenció después del 15 de diciembre en el estado Bolívar, y en otros 11 estados del país.

El modelo económico colapsó. Así empezaremos el 2017.

Con información de Pdvsa, KPMG, EIA, Opep, BCV, Zeta, y cálculos propios.

Eduardo Martínez/VisiónGlobal/@ermatinezd

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