Visión Global

7S: Gobierno le facilitó el tranque de las calles al revocatorio

7S: Gobierno le facilitó el tranque de las calles al revocatorio


Las fuerzas sociales y políticas, que aúnan esfuerzos para lograr el referendo revocatorio, regresaron este martes a las calles de toda Venezuela con una nueva estrategia que pareciera estar dando sus frutos.

En esta ocasión, los pro revocatorio avanzaron en su solicitud del referendo, entregando al Consejo Nacional Electoral (CNE) las condiciones mínimas para la recolección del 20% de las firmas. Último requisito para sellar la solicitud.

Si bien las acciones para el 7 de septiembre no fueron muy explicadas, el trazado incluyó protestas en cada uno de los estados ante las oficinas regionales del CNE, como un paro de actividades por 10 minutos en el área metropolitana de Caracas, desde las 12 del mediodía.

En total, los organizadores se fijaron la meta de protestar nacionalmente durante 6 horas, desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la tarde, cuando leyeron un comunicado en el cual fijaron las condiciones legales que deben prevalecer en la realización del revocatorio.

Después de congregar más de un millón de venezolanos en la Toma de Caracas, el pasado 1º de septiembre, la oposición enfrentaba el riesgo de  una convocatoria que no tuviera tanto éxito.

Por otra parte, para la Toma de Caracas se había centrado las acciones en la capital, y no en el interior. Aunque en algunas importantes ciudades, como Puerto Ordaz, Porlamar y San Cristóbal, entre otras, se realizaron ese día multitudinarias concentraciones.

Por ello extender las protestas a las capitales de los estados, donde operan sucursales del CNE, resultó una acción apropiada.

En la acera contraria -que es el presidente Nicolás Maduro y el gobierno- reaccionaron en respuesta a la estrategia pro revocatorio, y decidieron “competir” este 7 de septiembre.

Con este fin procedieron a blindar con tanquetas y efectivos militares, los alrededores de cada una de las oficinas regionales del CNE. Lo que extendieron a las residencias particulares de las cuatro rectoras principales.

En esta competencia, que puede ser considerada un error, el gobierno volvió al esquema de montar manifestaciones callejeras de corto alcance, tanto por el número de personas que hicieron presencia, como por la pequeña dimensión de las demostraciones.

Una muestra de esta miope estrategia de este martes fue la demostración de las fuerzas rojas en la avenida Urdaneta, a la altura de la Plaza Candelaria, pasada las 11 de la mañana.

Poco más de un centenar de personas, identificados como funcionarios públicos, se desplazaban en dirección al oeste. Desde un camión, una activista de pelo pintado -al mejor estilo de Lina Ron- vociferaba con ayuda de un megáfono- para que los manifestantes no dejaron espacios abiertos. Así, no se verían los huecos por gracia de las cámaras de VTV, por la escasa asistencia.

Los manifestantes, dirigidos por un agitador, gritaban a viva voz “Toquen, toquen, toquen cacerolas. Pa´sacar a Maduro, hay que echarle bolas”. Lo repetían una y otra vez.

Si bien la oposición convocó las protestas, fue el gobierno el que trancó las calles. Tanto con las alcabalas militares, como con marchas pro gubernamentales no anunciadas, el gobierno sirvió en bandeja de plata el éxito de la jornada del 7 de septiembre.

Para la gran mayoría de habitantes de la ciudad, el comentario resultó uno solo: “la oposición paró la ciudad”. Tal vez fue el caso de la lentitud de la circulación, desde tempranas horas, en la autopista Francisco Fajardo, provocado por el bloqueo del CNE en Plaza Venezuela y en el Centro Simón Bolívar, sumado a las micro marchas de otras avenidas.

En Caracas, al llegar las 12 del mediodía, la gente salió de todas partes para pararse en las principales vías de la ciudad. En pequeños grupos, se plantaron frente a los vehículos que no cesaban de tocar las cornetas de los carros.

Los manifestantes, fundamentalmente mujeres, mostraban pequeñas pancartas escritas a mano y hojas tamaño carta. Los conductores de los vehículos no llegaron a desesperarse en el paro, porque al alcanzarse los 10 minutos, quienes protestaban se retiraron pacíficamente.

Queda ahora en manos del CNE dar respuesta a las exigencias de los pro-revocatorio. En tanto, los organizadores del 7S tienen en agenda nuevas acciones. Los tiempos se acortan y las protestas se alargan.

Eduardo Martínez/VisiònGlobal/@ermartinezd

 

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529