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Abel Ibarra cuenta sobre las vicisitudes del exilio

Abel Ibarra cuenta sobre las vicisitudes del exilio


Las miles de caras del exilio venezolano, tienen un exponente en Abel Ibarra. Un profesional de las letras que lleva más de 12 años soportando la lejanía de su país, su familia y sus querencias.

Licenciado en Letras, profesor universitario, dirigente estudiantil desde sus años de liceísta en el Pedro Emilio Coll de El Valle-Coche de Caracas, Abel es ejemplo de cómo la educación fue en los primeros 40 años de la democracia, la escalera de ascenso social, económico y de superación personal.

Llegado el momento de las persecuciones del gobierno de Hugo Chávez, Abel Ibarra fue interceptado en circunstancias muy difíciles que lo colocaron en la posición de solicitar asilo.

Conversamos con Abel sobre sus experiencias, y la de los venezolanos que están llegando a los Estados Unidos.

¿Cómo ha sido tu vida como exilado en los Estados Unidos?

-Con altas y bajas. Comencé siendo valet parking. Las profesiones de uno –soy licenciado en letras- no tienen un mercado muy definido. Ni en el mundo, y aquí en Miami tampoco. Tuve que reinventarme.

Luego tuve la suerte de trabajar como publicista. Mejoré un poquito la situación económica, hasta que decidí ponerme a hacer un postgrado. (En Venezuela) Siempre había trabajado como profesor universitario.

Tuve que dedicarme a hacer un postgrado en español, para enseñar español en la universidad y comencé a dar clases en Nova University. Ahora estoy dando clases en el Florida Careers College. Y a eso me estoy dedicando. A parte de que estoy haciendo traducciones de documentos de los venezolanos, que están en una situación muy complicada y están solicitando asilo.

Por eso digo de altas y bajas. También estuve viviendo un tiempo en Tampa, dirigiendo un periódico la “Gaceta News Paper”, un periódico trilingue, escrito en inglés, español e italiano. Ahí estuve 6 años mientras hacía un programa de televisión, para hablar de la etimología de las palabras. Un microprograma de un minuto, pero con el cual pude hacer uso de mis conocimientos en el área de la literatura y la lingüística. Ahí me mejoré un poco, hasta que me vine otra vez a Miami, por un contrato que terminó siendo una estafa.

Hay mucho vivo que crea compañías ficticias para obtener sus papeles, y yo caí en ese hueco de los estafados. Tuve que volver a comenzar en una situación más complicada de cuando llegué por primera vez.

¿Cómo están los venezolanos que están llegando?

-Es una situación muy complicada. Este es un universo muy competido. Hay gente de altísimo nivel profesional, como también hay gente de muy nivel moral. Ha habido últimamente, el mercado es uno solo, el laboral, se reduce cada vez. Eso genera fricciones. No es fácil venirse. De tal modo, que no te podría definir la situación de los venezolanos. En tal caso, el término con el cual lo defino es una situación incierta. Porque como llaman los gringos, es el struggle for live –la lucha por la vida- es muy dura aquí.

¿Cuántos venezolanos viven en Miami?

-No se sabe. Pero lo que si se sabe, es que en el año pasado, subieron las cantidades de solicitudes de asilo de los venezolanos de 3 mil a 10 mil 200. Triplicadas las solicitudes de asilo.

Es muy complicada la situación, no solo de los venezolanos. Aquí vienen colombianos, siguen llegando cubanos de balseros, nicaragüenses, salvadoreños. Este es el recaladero de los expatriados del mundo: chinos, coreanos, de Europa Oriental de los países que llamábamos detrás de la Cortina de Hierro, de Ucrania están viniendo ahora.

Es una situación muy inestable, pero hay que seguir peleando. Echando pa´lante.

¿Qué se dice de Venezuela?

-Lo que todo el mundo sabe. Acabamos de hacer un evento justamente para apoyar la Toma de Caracas del 1º. de Septiembre, para dar un apoyo internacional. Pensamos que Miami es una buena plaza, para incitar a los distintos venezolanos que están en otros lugares del mundo, para que se sumen a esta iniciativa que es una de las que tiene más posibilidades reales de éxito para salir del régimen que nos acogota.

¿Qué les dices a los venezolanos que siguen en Venezuela?

Soy muy discreto. Tengo familia viviendo allá. La situación que están viviendo los venezolanos es sumamente dura. No puedo llegar yo, que estoy viviendo aquí en condiciones contrarias, diversas, a darles consejos o explicarles que es lo que tienen que hacer.

Eduardo Martínez/VisiónGlobal/@ermartinezd

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