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ÁNGEL RANGEL: “Un terremoto como el de Caracas en el año 67, sería desastroso porque Venezuela hoy en día es exponencialmente más indefensa

ÁNGEL RANGEL: “Un terremoto como el de Caracas en el año 67, sería desastroso porque Venezuela hoy en día es exponencialmente más indefensa


(Sofia Torres).- El ingeniero Ángel Rangel, coordinador del estudio de vulnerabilidad de la ENCOVI (Encuesta Nacional de Condiciones de Vida) en conversación con Barometropolítico.com, destacó que la investigación realizada no busca hacer política. Es un trabajo técnico-académico que hace un llamado a todas las instancias de gobierno para la aplicación “prioritaria” de medidas que disminuyan los riesgos ante fenómenos naturales en Venezuela.

Rangel al analizar la vulnerabilidad en el país destacó que el tema debe ser abordado con proactividad y que las tragedias afectan a todos por igual, pues desconocen ideologías, razas y clases sociales.

La encuesta

“La vulnerabilidad tiene que ver con la amenaza, con qué cosas pueden ocurrir, qué daños se pueden producir en una sociedad, qué afectaciones y peligros existen  ante un fenómeno natural como la lluvia o un sismo”.

“La lluvia es una bendición de Dios pero no estar preparados ante tal evento, se traduce en vulnerabilidad, porque puede provocar deslizamientos, inundaciones y personas ahogadas”.

“La diferencia entre un fenómeno natural y un desastre es la vulnerabilidad, por ello el estudio de la ENCOVI se centró en cuán sensible e indefensa está la sociedad venezolana ante las amenazas. El trabajo se realizó desde tres importantes ángulos: el ámbito social, económico y físico-ambiental”.

“Pongo un ejemplo, cuando llueve a una persona que vive en una zona clase media quizás le provoque un café pero a quien vive en un cerro le produce temor, aquí interviene la vulnerabilidad de las viviendas ante las precipitaciones”.

“Yo  había intentado desarrollar La encuesta de hogares en otras oportunidades pero no conseguí los recursos, y hoy es primera vez que se realiza en Venezuela. Sus conclusiones arrojan  números que no deben tomarse como alarma pero si considerarse seriamente. No podemos vivir de alarma en alarma, pero se trata de una realidad”.

Un problema de todos

“Un millón cincuenta mil venezolanos que habitan en zonas de riesgo ya han sufrido embates y daños,  las viviendas se ubican en terrenos no aptos, han sido construidas de forma precaria y las familias que allí residen no cuentan con los recursos económicos para recuperarse de las afectaciones”.

“Siempre se ha dicho que los más vulnerables son los más pobres, porque viven en peores condiciones, el acceso a los servicios públicos es limitado, entre otros aspectos, pero también hay viviendas y familias vulnerables en sectores de clase media donde las estructuras han colapsado por deslizamientos como el caso de Santa Mónica y Prados del Este”.

“Hablar de un 80% de venezolanos en condiciones desfavorables o más de la mitad del país en vulnerabilidad indica que el problema aqueja a los pobres y la clase media. En el estudio de ENCOVI no quisimos darle a la  pobreza el mayor peso, sino a la sumatoria de todas las variables”.

Diferencias

“En el mismo año, 2010 y con una magnitud similar hubo un terremoto en Chile y otro en Haití, la diferencia entre ambos fue de aproximadamente 100 mil fallecidos. En Chile existen códigos de ingeniería y la sociedad está entrenada culturalmente, se ha fomentado la conciencia sobre las amenazas naturales, hacen planes de evacuación y no se construye en zonas de riesgo.  Es por ello que este país es menos vulnerable que Haití y Nepal”.

“En Venezuela tenemos una alta sismicidad, se puede hablar de entre 45 y 55 sismos mensuales. Adicionalmente, el 82% de los venezolanos vive donde hay mayor probabilidad de temblores, en todo el norte central occidental y oriental”.

“Un terremoto como el de Caracas en el año 67, sería desastroso porque Venezuela hoy en día es exponencialmente más indefensa con un 63% de viviendas autoconstruidas, no se respetan normas, no se evalúa la calidad de los suelos y no hay mecanismos ni cultura de prevención”.

“No son solo los sismos los que representan las amenazas también las fuertes precipitaciones y tormentas, vale recordar el deslave de Vargas en el 99. Para ese entonces yo era el director nacional de Defensa Civil y lo viví, también pasé 28 años en el cuerpo de bomberos de Caracas, soy coronel retirado. Me he dedicado gran parte de mi vida a estudiar el tema de la vulnerabilidad”.

Actuar antes y no después

“El objetivo que se tuvo desde las universidades, luego de analizar otras áreas como seguridad, empleo y misiones, es hacer un llamado al país,  especialmente a los factores de decisión. Este no es un trabajo para hacer política es un trabajo técnico-académico que busca llamar la atención de las responsables de las políticas públicas en el gobierno  central, los gobiernos regionales y municipales”.

“Estamos ante una situación que requiere la aplicación prioritaria de acciones coordinadas entre las distintas instancias del gobierno. Se deben atender aspectos de infraestructura pero también sociales, económicos y ambientales”.

“Las tragedias cuando ocurren desconocen ideologías, clases sociales, afectan a todos por igual, y es necesario abordarlas con este mismo criterio. Lo fundamental es actuar antes y no después, no podemos esperar a que ocurra una eventualidad para tomar medidas. Llamamos a la acción proactiva”.

Una realidad anunciada

“Estuve el mes de marzo en Japón en la conferencia de Naciones Unidas sobre desastres y presenté la ENCOVI y el ministro de Relaciones Exteriores de Nepal presentó su estudio de vulnerabilidad y estaba preocupado, hoy viven una realidad que  fue anunciada”.

“Contamos con una investigación que constituye una fotografía de lo que pasa y puede pasar, no esperemos a que un evento natural cobre muchas vidas y genere mucho daño y dolor”.

“Lo primero que se debería hacer es programar una reunión con el gobierno nacional, gobernadores y alcaldes y diseñar una política de Estado que esté por encima de partidos e ideologías. Esto nos permitirá establecer estrategias de intervención transversales que toquen todos los niveles y las regiones en materia de prevención, reducción de riesgos y adaptación al cambio climático”.

“El cambio climático traerá consigo no solo sismos sino precipitaciones más fuertes, tormentas, huracanes, altas temperaturas y sequías. Comienza ahora en mayo hasta noviembre la temporada de tormentas y huracanes en el Atlántico, que influirá en las lluvias en Venezuela”.

“Los humanos convertimos en desgracias los eventos naturales cuando no se toman las medidas adecuadas”.

Barómetro político, 04 de mayo de 2015

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