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Candente entrevista de un economista a otro, Dr. Andrés Caleca

Candente entrevista de un economista a otro, Dr. Andrés Caleca


El economista de Manuel Carrillo entrevista al Dr. Andrés Caleca, expresidente del CNE, quien sin renegar de su condición de izquierdista, afirma que en algún momento los tribunales de justicia del país deberán juzgar a quienes abusaron desde el gobierno con el uso de los recursos públicos en campañas electorales, así como a aquellos que lo permitieron desde el Poder Electoral.

Manuel Carrillo : Dr Caleca un hombre intelectualmente formado en la izquierda, Economista profesor de Marxismo -Leninismo cuando se dio cuenta que eso era una utopía?

 AC: Una precisión inicial: me sigo considerando un hombre de izquierdas, un socialista. Me asumo plenamente en la definición que del socialismo dio Alfonso Guerra en el mitin del PSOE, el día 5 de noviembre del 2011 en Dos Hermanas, Sevilla. Decía Alfonso que su definición de socialismo es muy sencilla: “que nadie tenga tanto como para poder poner de rodillas a nadie y que nadie tenga tan poco como para verse obligado a ponerse de rodillas delante de nadie”.

Si vemos el mundo de hoy, mundo en el cual las cotas de concentración de la riqueza y del capital ha llegado a niveles inaceptables; donde el 1% de la población posee el 40% de la riqueza; donde quienes dominan el sector financiero globalizado dictan las normas, emiten papeles sin respaldo, condenan a la “austeridad” a millones de seres mientras acumulan fortunas inmorales e injustificables; un mundo de desigualdades inimaginables, donde persisten y aumentan los gobiernos totalitarios y asfixiantes, yo me sigo indignando, como se indignaron los jóvenes newyorkinos en Wall Street, los españoles en Puerta del Sol o los berlineses que derrumbaron con sus manos el muro del oprobio.

Si un mundo mejor, mas igualitario, de mas oportunidades, de equidad, libertad y seguridad es una utopía, entonces me sigo considerando un militante de la utopía.

Obviamente que el marxismo-leninismo y hablando claro, el stalinismo, que fue su manifestación concreta, no condujo al alcance de ninguna de las aspiraciones del socialismo. Al contrario, condujo al terror, a la degradación del ser humano, obligado a vivir de rodillas toda la vida, sin libertad y sin oportunidades.

Y el elemento definitorio, el punto de inflexión, el “momento” (momento teórico, me refiero), que nos deslindó y nos deslinda del stalinismo, es la valoración de la democracia. No habrá justicia social si no hay libertad individual. No habrá progreso real, mientras no haya libertad económica. Y nunca lograremos construir sociedades mas justas, si no hay libertad política. Y eso vale como crítica tanto para los stalinistas, como para los plutócratas; tanto para los cultores del partido único, como para los oligarcas de la democracia controlada.

 MC: Cuantos de los jerarcas del gobierno calcula usted a que realmente han leído El Capital o al menos las Tesis de Feuerbach?

 C: Me temo que ninguno. Y quizás es hasta mejor que no lo hayan hecho. Pero hablando en serio. Yo creo que eso que llamamos chavismo, es un conjunto deshilvanado de ideas premarxistas. Amalgama de muy viejas aspiraciones de redención, de igualitarismo, de justicia, pero al estilo de aquella terrible orden de pasar por las armas a todo el que sepa leer y escribir. Es la Venezuela del caudillismo, de la revancha, del baile del piquirico. Del Boves que no murió en Urica sino que siguió deambulando en las almas de las montoneras, del militarismo, del malandraje irredento. Nuestro país está sufriendo una regresión pasmosa: destrucción del aparato productivo, de las instituciones, de la sanidad, de la educación, de la infraestructura. Es el país de “los pasos perdidos” de Carpentier. Un retorno a Doña Bárbara, cuando creíamos que había triunfado Santos Luzardo. El chavista bueno no lo sabe, vive una ilusión justiciera mientras una claque de chafarotes protagoniza el mayor saqueo de los bienes públicos que haya conocido nuestra historia.

Mientras, viejos y nuevos dirigentes de la izquierda, ocupan posiciones de gobierno; algunos se conforman en sus pequeñas prebendas burocráticas, otros en un activismo de base de gran altruismo pero sin ninguna trascendencia real; recitan los viejos manuales en una acto de autoconvicción semi-religiosa, al tiempo que la nación, como realidad y como concepto, de desvanece. Son la viva imágen de “aldeano vanidoso” de José Martí, que cree “que el mundo es su aldea… sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima…”

MC: Como Ex-Presidente del CNE que opina de los abusos que comete el gobierno con el uso de los recursos públicos en cada campaña electoral?

 AC: Es una aberración, una iniquidad y un delito. La historia y los tribunales, mas temprano que tarde, juzgaran a los responsables. Los delitos contra la cosa pública no prescriben. Y el juicio de la historia es implacable. Tibisay Lucena, (y lo digo con pena sincera) pasará a la historia como una versión siglo XXI, de lo que fue Ángel Grisanti en el siglo XX. Una lástima, de verdad.

 MC: Una minoría nostálgica añora las votaciones manuales. Qué opina?

 AC: También hay quienes añoran la leche recién ordeñada. Se olvidan de la tuberculosis. Mire, el arduo proceso para lograr la automatización electoral fue la respuesta al “acta mata votos” del sistema de votación, escrutinio y totalización precedente. Significa un gran avance, no exento de rendijas y debilidades, como cualquier obra humana, pero infinitamente mas seguro que cualquier sistema anterior. Ahora bien, el blindaje definitivo de cualquier resultado electoral, el cerrojo de cualquier intento de fraude, está en los testigos de mesa. Cualquier político mas o menos experimentado en este país sabe eso. No escurramos el bulto: hay que trabajar, hay que organizarse y hay que participar. Es una responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. No culpemos a las máquinas.

MC: Cual fue su más difícil decisión como presidente del máximo órgano comicial?

 AC: El CNE es un órgano colegiado donde las decisiones de carácter político y electoral se toman por mayoría. Entre las decisiones mas impactantes y controversiales que tomamos, sin duda destaca la multa impuesta al Presidente de la República por violación de la Ley Electoral, al inmiscuirse en la campaña para la elección de los integrantes de la Asamblea Constituyente. Fue una decisión difícil que sin embargo, se tomó por unanimidad. Es la única multa impuesta a un Presidente de la República en la historia de nuestro país. Debo recordar, en honor a la verdad, que el Presidente Chavez acató la decisión del CNE, no sin antes despotricar de nosotros a los cuatros vientos en radio y televisión, pero pago su multa y se retiró de la campaña. Después volvió a las andadas, por supuesto, pero ya no estábamos allí.

 MC: Algo mas en el tintero?

 AC: No

Vía Dossier33

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