Una niña de 7 años de edad fue asesinada el pasado domingo en el barrio Bosque Calderón, en la localidad de Chapinero, al norte de Bogotá, Colombia.

Trascendió que el presunto homicida, el arquitecto Rafael Uribe Noguera, asfixió a la infante, además dejó rastros de sangre y evidencia de que la menor fue golpeada.

Aseguran que la primera reacción del hombre de 38 años de edad, tras tener conciencia del acto repitió: “¡La embarré, la embarré!”.

La niña fue raptada a las 9 de la mañana y horas después, a las 7:30 de la noche, la encontraron muerta, con aparentes signos de tortura y violencia sexual.

Las descripciones de vecinos y cámaras de seguridad permitieron encontrar la camioneta donde fue secuestrada y de esa forma se pudo determinar quién la manejaba.

“La menor fue llevada a ese vehículo en contra de su voluntad, fue raptada en la vía pública y llevada posteriormente al inmueble donde la encontramos lamentablemente fallecida”, informó Hoover Penilla, comandante de la Policía de Bogotá, en conferencia de prensa.

El arquitecto carece de antecedentes penales, había sido trasladado a una clínica privada con síntomas consistentes de una sobredosis de drogas. 

La Semana.