Visión Global

El mundo descubre la inconstitucionalidad del gobierno venezolano

El mundo descubre la inconstitucionalidad del gobierno venezolano


En momentos que Luis Almagro, secretario general de la OEA, invocaba la Carta Democrática en el caso de Venezuela, la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) informaba desde Caracas a sus trabajadores “que no autorizará la celebración de asambleas, reuniones o concentraciones dentro de las instalaciones de la empresa, que propicien la separación de los empleados de sus puestos de trabajo”.

Habida cuenta, de la sistemática operatividad política del gobierno, de obligar a los empleados públicos a asistir a cuanta marcha organiza el PSUV –partido de gobierno- la orden de Corpoelec encuadra perfectamente en las razones expuestas por el señor Almagro para la aplicación de la Carta interamericana.

Los argumentos de Almagro

El secretario general de la OEA, aduce en su comunicación de 132 páginas a los representantes de los países acreditados en la organización, que la “continuidad de las violaciones de la Constitución, especialmente en lo que se refiere al equilibrio de poderes, funcionamientos e integración del Poder Judicial, violaciones de derechos humanos, procedimiento para el referéndum revocatorio y su falta de capacidad de respuesta con respecto a la grave crisis humanitaria que vive el país, los cuales afecta los derechos sociales de la población”.

Entre otros argumentos, Almagro señaló que el gobierno ha cerrado los canales de diálogo naturales de la democracia; no hay una clara separación e independencia de los poderes públicos; llamar al revocatorio no es ser golpista, ser golpista es anular esa posibilidad; en casos de polarización política, la solución de las crisis debe volver al pueblo; y solicitó la liberación inmediata de todas las personas detenidas por razones políticas.

Lo que fotografió Almagro

El secretario general presentó ayer con esta invocación, no solo un retrato fiel y actualizado de las inconstitucionalidades del gobierno de Nicolás Maduro. Fue más allá.

Presentó un listado de la inefectividad del gobierno. Lo que añade un nuevo elemento a la percepción mundial que se tenía sobre la presidencia de Nicolás Maduro.

Almagro mostró a un gobierno fallido, que es incapaz de garantizar la alimentación, la salud y la seguridad a su pueblo.

En la fotografía en que se basa la aplicación de los términos de la Carta Democrática, se pueden ver a los niños que mueren por falta de medicamentos, los presos políticos que sin procesos languidecen en cárceles militares y comunes, las decenas de venezolanos que mueren cada día en las calles víctimas de la violencia, la destrucción del aparto productivo, la persecución en contra de los empleados públicos, la sistemática negación de los derechos políticos, y el uso abusivo del poder.

La respuesta de Maduro

El presidente Maduro cayó en la vieja estrategia populista de responder hacia adentro. Su discurso desde Miraflores, a pesar de que aludió y respondió a Almagro, estuvo dirigido a sus grupos de choque. Que en esta oportunidad, estaban representados en la avenida Urdaneta por cientos de motorizados, y otros tantos de a pié, llevados en un centenar de autobuses.

El mandar a Almagro a meterse la Carta Democrática “por donde le quepa”, Maduro probablemente no midió las consecuencias. Mandato que pudo despertar los aplausos y gritos de los asistentes –que no votan en la asamblea de la OEA, pero que si se convierte en un elemento a tomar en cuenta por los embajadores a la hora de votar si se aplica la Carta.

En la noche

En la noche, el presidente en su programa de televisión se mostró más conservador. Invitó al diálogo “con todos los sectores del país”.

Maduro anunció que “el Gobierno Nacional se mantendrá en la mesa de conversaciones que se están llevando a cabo en República Dominicana con la oposición venezolana, para establecer una ruta de paz”.

Agregando que respetaría todo lo acordado con los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, de España; Leonel Fernández, de República Dominicana, y Martín Torrijos, de Panamá.

En esta manifestación de respeto, el presidente dibujó perfectamente cuás es su verdadera posición, y por lo tanto, la estrategia que lleva adelante.

Maduro saltó por encima de la dirigencia de oposición venezolana con la que verdaderamente debería dialogar, y cuyos acuerdos debiera respetar.

Lo dicho este martes en la noche, revelaría que su disposición al diálogo, no sería para enfrentar la grave crisis humanitaria de los venezolanos, sino para paliar la grave crisis institucional de su gobierno y para que el sistema interamericano no lo cuestione.

Asimismo resultó evidente la doble cara del discurso presidencial. Maduro denunció la injerencia extranjera en los asuntos de Venezuela; mientras que a la vez, prefiere dialogar con ex mandatarios extranjeros y evitar el diálogo directo con la oposición venezolana.

En ningún momento ha dicho o dijo –de su propia voz- que dialogará con la oposición y respetará los acuerdos. Donde el acuerdo más inmediato es la Constitución, y el respeto a la separación de poderes.

Lo que viene

En los próximos 10 a 20 días, hasta que se reúna la Asamblea General de la OEA y se vote aplicación de la Carta Democrática, la opinión pública regional y mundial se irá manifestando. Los gobiernos deberán de analizar y ponderar cómo votarán.

El gobierno venezolano seguirá desplegando sus visitas y presiones, sobre todo en los micro países del Caribe. En esta ocasión con más limitaciones. Maduro ya no cuenta con los cuantiosos recursos a repartir con los que su benefactor Hugo Chávez se paseaba por la región.

En todo caso, Maduro cuenta con la desventaja de que en todos los continentes, gobiernos y la prensa, tienen su lupa sobre el país. El cuestionamiento sobre si hay democracia y si Maduro preside un gobierno democrático, lo empiezan a colocar y comparar con el gobierno de Aleksandr Lukashenko de Bielorusia.

Evidentemente, la opinión internacional le es adversa, y eso tendrá sus consecuencias sobre el oxigeno que Maduro necesita con urgencia para que su gobierno sobreviva.

Eduardo Martínez/VisiónGlobal/@ermartinezd

 

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529