Visión Global

¿El nacimiento de un Pran?

¿El nacimiento de un Pran?


En Venezuela durante los últimos años se ha creado una figura nefasta entre los delincuentes que cunden nuestro sistema carcelario, “El Pran”, quien es aquel convicto que desde su centro de reclusión tiene el poder de mandar entre los otros presos y que además poseen una infraestructura que les permite contar con toda una red de delincuentes fuera de la cárcel, permitiéndole extender su poder.

¿Pero cuáles son las razones que llevan a los demás delincuentes a seguir las órdenes de un reo que se erige sobre los demás?

No todos los internos pueden llegar a ser “pranes”, explica un ex presidiario que prefiere mantenerse en el anonimato, “hay ciertas reglas y códigos que debe cumplir un reo que quiere llegar a ser ‘pran’, si se salen de esa línea simplemente no tienen oportunidad”.

Según el ex recluso “Ser pran es una responsabilidad demasiado grande. Tiene que ser una persona que, en cuanto a malandreo y rutina, debe ser íntegro y demasiado serio para no comerse la luz ni montarse por la acera, tiene que mantenerse y prevalecer porque se sabe conducir, hablar y expresarse con las personas”.

También aclaró que para ser “pran” no es necesario que hayan cometido múltiples asesinatos, sino que sean inteligentes y serios además de haber realizado crímenes que incluyan una logística importante como son los asaltos a bancos, a blindados, o vender droga pesada (distribuidores), lo que demuestra sus condiciones de liderazgo.

Otra de las cosas primordiales para ser “pran” es no consumir drogas, “a los que consumen drogas los ven como no aptos para ser pranes porque están enfermos. Los pranes pueden tomar pero se tienen que controlar porque si son fumones y agarran real de la causa (dinero que recogen de la población y de ellos mismos para comprar balas y armas), les cuesta la vida. La mayoría de los pranes no consumen drogas”, asegura el ex convicto.

Luego de establecer las habilidades que debe tener un “pran” se puede concluir que aquel recluso que posea facilidad de palabra puede escalar rápidamente y convertirse en uno de los jefes de la cárcel, sin embargo, también el “currículo” es importante por lo que algún reo que haya cometido algún crimen de notoriedad puede llegar a ser el “pran” de turno.

Este podría ser el caso de Gerardo Contreras Álvarez asesino confeso de la ex Miss Venezuela, Mónica Spear, quien en declaraciones ofrecidas a los autores del libro “El homicidio de Monica Spear”, María Isoliett Iglesias y Deivis Ramírez, aseguró que no se arrepiente de lo que hizo.

El joven de 19 años, quien se benefició de las leyes venezolanas al ser juzgado como menor de edad (tenía 17 cuando cometió el crimen), en su relato de los hechos a los autores del mencionado libro, hizo saber que a pesar de que disparó luego de que el chofer de la grúa (que auxiliaba al vehículo de Spear y su esposo) disparara primero, no se arrepiente de lo sucedido, “la bala la agarró a ella por casualidad, sin embargo no me arrepiento porque sé que algún día voy a salir de aquí” declaró desde su celda del rodeo.

En la actualidad nuestro país cuenta con uno de los sistemas judiciales más lentos e ineficientes del mundo, amparado en leyes que la mayoría de las veces no aplican el castigo adecuado a los delincuentes, según el crimen que haya cometido.

Este fue el caso de Contreras y otro menor de edad no identificado quien disparó y quitó la vida al esposo de Spear, Thomas Berry, quienes fueron condenados “a cuatro años de privación de libertad y seis meses de regla de conducta”, beneficiándose de una legislación que establece un máximo de cinco años de prisión para los que no hayan alcanzado la mayoría de edad y han incurrido en delitos graves, pena insuficiente para personas que ya están cerca de la adultez.

En un sistema carcelario descompuesto que no cumple con su labor de rehabilitar al interno sino todo lo contrario, pues la mayoría de los ex convictos salen con una conducta más violenta que aquella con la que son detenidos, además gran parte de ellos reinciden en el mundo del crimen y vuelven a prisión en un lapso no mayor de cinco años.

¿Entonces qué puede pasar con un joven que ha cometido un crimen de gran notoriedad mediática, que además no se arrepiente de haber procedido de esa manera?

Después de ver la manera en que algún reo puede tomar el cartel de “pran”, no sería una locura pensar que este joven delincuente quien tiene el descaro de admitir que no siente ningún tipo de arrepentimiento pueda escalar posiciones rápidamente dentro de nuestras cárceles y ser considerado una figura a seguir por parte de los otros reclusos.

El experto en criminalística, Fermín Mármol García, opina que los penales de nuestro país se han convertido en centros de activación de delitos en vez de actuar como instituciones de recuperación social, por lo que ve a las cárceles venezolanas como “Micro Estados” o “La República de los Pranes”, donde además de dominar “el 70% del sistema penitenciario del país” han logrado traspasar los muros carcelarios y dominar una gran organización criminal en la calle, donde sicariatos, extorsiones y secuestros están a la orden del día.

Mármol García también criticó a las jóvenes de los sectores populares quienes admiran a la figura del “pran”, llegando incluso a participar de forma activa en “parrandas” llevadas a cabo dentro de los penales durante los fines de semana, destacando que “esa no puede ser la manera como unos privados de libertad van a purgar sus deudas con la sociedad y van a reinsertarse socialmente”.

Por todo lo anteriormente expuesto se puede prever que al salir de prisión, lo cual pasará en menos de cinco años, Gerardo Contreras puede encontrar la manera de dirigir una banda criminal de envergadura, gracias a su estatus de delincuente estrella por haber asesinado a una figura pública y ganar notoriedad a través de los propios medios de comunicación.

Solo nos resta esperar y ver si acertamos o no en esta historia, que puede tener de título “El nacimiento de un Pran”.

Valentín Romero/Visión Global

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529