Visión Global

El país a merced de la discapacidad negociadora del gobierno de Maduro

El país a merced de la discapacidad negociadora del gobierno de Maduro


El mejor ejemplo que evidencia la falta de disposición del gobierno para el diálogo y la negociación, es el conflicto que mantienen los transportistas urbanos por el aumento de las tarifas.

En momentos en que el país está sumergido en una grave crisis económica, política y social, las fuerzas políticas de la oposición, así como los observadores internacionales y nacionales, han reclamado que el gobierno se siente a dialogar. Lo que no ha sido posible.

Acorralado por sus malas políticas, y la resistencia a dejar el poder, en esta ocasión las fuerzas de la oposición lo que están reclamando es que se cumpla la Constitución y se de vía libre a la realización de un referendo revocatorio presidencial.

Sin embargo, la experiencia de 17 años del gobierno de Hugo Chávez y su heredero Nicolás Maduro, nos demuestra que el gobierno es incapaz de dialogar con sectores que piensan distinto al guión oficial.

En el período 2003-2004, sometido el país a una huelga petrolera a la que se fueron sumando amplios sectores del país, el gobierno de Hugo Chávez se vio obligado a sentarse a dialogar con representantes de la oposición, con la presencia del secretario general de la OEA, y del Centro Carter.

A partir de ese momento, el gobierno de Chávez primero, y ahora el de Maduro, han rehusado reunirse con sectores que piensan distinto.

Tales son los casos de los contratos colectivos. Si el gobierno no puede montar sindicaos propios con los cuales montar un simulacro de “convención colectiva”, simplemente procede a aumentar lo que le ha dado la gana, sin oír siquiera las propuestas de los gremios.

Tales son los casos de los profesores universitarios, los empelados públicos, y hasta de los trabajadores petroleros.

El gobierno procede de igual manera en el ámbito internacional. Siguiendo instrucciones de sus aliados caribeños, montó una relación clientelar con países de África, Asia y la América central, sureña y caribeña, para montar un tinglado de apoyos en los foros internacionales.

Financiado con los altos ingresos petroleros, el gobierno de Chávez regaló dinero hasta en los sectores pobres de los países más ricos, como Estados Unidos y el Reino Unido.

Ahora, cuando la chequera petrolera está sin fondos, los embajadores de Maduro deberían negociar en los foros. Algo para lo cual no están preparados, ni los ministros ni esos embajadores.

Es una realidad que el gobierno sufre de una grave enfermedad: la discapacidad para el diálogo y la negociación.

El caso del transporte

Hace meses que la dirigencia gremial del transporte urbano viene reclamando los ajustes de las tarifas. Hay líneas que tienen cerca de la mitad de las unidades paralizadas por la falta de llantas, baterías o frenos.

Con las tarifas actuales, los propietarios de las unidades no pueden comprara esos repuestos, si es que los consiguen. El gobierno ha incumplido con todas sus promesa de contribuir con los repuestos.

Últimamente, los transportistas de Caracas lograron reunirse con el ministro del ramo. Plantearon subir la tarifa en 120 bolívares. El gobierno les convenció que, siendo la situación de los caraqueños muy difícil, no se podía autorizar ese aumento. Por lo que propuso elevar ahora 60 bolívares y llevar a 90 bolívares a finales de año.

Para sorpresa del sector transporte, días después el ministro les informó que el gobierno no aceptaba esa oferta. Algo que los choferes consideraron inaceptable.

Para ahondar más en el problema, fue imposible reunirse con el ministro. “Por tener una agenda muy llena”.

Esta actitud del gobierno llevó el miércoles 21 de septiembre a realizar una caravana de unidades que bloqueó prácticamente toda la ciudad de Caracas.

Luego de varias horas de bloqueo, a la altura de la sede del Ministerio de Transporte en Chacao, el gobierno encontró el tiempo necesario para sentarse con los dirigentes del gremio.

Los transportistas exigieron al gobierno cumplir con los acuerdos previamente establecidos con las distintas autoridades del gobierno nacional, las cuales consistían en “que se harían los anuncios respectivos de los ajustes correspondientes de la tarifa por parte de las autoridades responsables y la posterior publicación de ellas en la Gaceta Oficial”.

A partir de esta reunión en la sede de la vicepresidencia de la República, se acordó abrir un compás de espera, para proceder reinstalar las distintas mesas en la sede del Ministerio de Transporte.

Al día siguiente, el jueves 22 de septiembre, reunidos en asamblea general los transportistas de Caracas decidieron “decretar la Hora Cero, integrar a los representantes de los Bloques de Caracas a las distintas mesas y concluir el trabajo de las mismas”.

Estas mesa de trabajo se reunieron hasta el pasado jueves 29 de septiembre. Y ante el silencio del gobierno, los gremios decidieron paralizar el transporte hoy lunes 3 de octubre para realizar una asamblea general en su sede de La Vega. Allí decidirán las acciones a seguir.

Eduardo Martínez/VisiónGlobal/@ermartinezd

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529