Visión Global

“En el metro de Caracas donde cabe uno, caben cien”

“En el metro de Caracas donde cabe uno, caben cien”


Entre la rutina y los quehaceres, comienza la semana para los caraqueños, que  con sorbos de café negro, se preparan para comenzar una nueva semana en su tan anhelada selva de cemento, donde su gran serpiente de metal llena de retrasos, los espera una vez más.

Y es que durante los últimos años se ha entendido que Caracas, es una de las ciudades más movidas de Latinoamérica, siendo su motivo más resaltante, la característica resteada, luchadora y algo imperativa de sus habitantes, que si bien son catalogados como “flojos”, diariamente demuestran lo contrario, pues desde la ama de casa que madruga para arreglar a sus hijos para el colegio, hasta el estudiante que desde temprano tiene un libro en la mano, todos son ejemplos de constancia y perseverancia.

Pero en esta lucha tan incansable no todo es tan fácil, evidenciándose en los trajines y percances de último momento por los que deben pasar los citadinos diariamente. Una muestra significante de ello, es el metro de Caracas, un lugar donde reina el caos, la desesperación y los retrasos abundantes.

El metro es la gran alternativa de transporte para los caraqueños, debido a su fácil acceso y su rapidez al momento de ya encontrarse montado en el vagón;  pero estas características varían a tempranas horas de la mañana cuando son cientos de personas procedentes de distintos lugares de la ciudad los que aspiran tomar el primer vagón.

“Esto simplemente es desesperante, pero ya nos hemos acostumbrado a pasar más de media hora entre empujones y atropellos para poder abordar los vagones, porque todo el mundo anda apurado, pues en el metro donde cabe uno caben cien” exclamó Mariana Fernández al encontrarse inmersa en una “cola” o quizás un gran bloque de personas ansiosas, que esperaba con angustia el arribo del próximo tren.

Los retrasos son abundantes, más que todo en horas picos y a las primeras horas de la mañana, teniendo como resultado más de una persona golpeada, una mujer desmallada,  uno que otro sudoroso, y cientos de malas caras acostumbradas a este trajín, pero que cansados de luchar siempre con lo mismo, se preguntan “¿hasta cuándo?”.

Para nadie es un secreto que el metro es una gran fuente de estrés y retraso para los habitantes de la Gran ciudad venezolana, puesto que son más los minutos perdidos al tratar de viajar en él, que los recuperados como se tenía entendido al momento de su creación, cuando ir hacia palo verde en las mañanas era cuestión de 5 minutos, mientras que hoy sobrepasa la media hora.

 Tratar de buscar un culpable sería caer en polémicas con años de descendencia, donde no se han tomado medidas, y que a pesar de las nuevas alternativas como los metro pregoneros para agilizar las colas al momento de comprar un ticket, hasta los chicos y chicas metros caracterizados con su chaleco amarillo fluorescente, con la significativa M roja, ayudantes del embarque y desembarque de los vagones; llevan a la conclusión que ante una población que cada día crece más, deben ser más las alternativas que solucionen esta gran demanda de personas que con cada estación nueva  inaugurada se incrementan más y más.

Como contorsionistas en cajas de cristal, o como el tan afamado refran “como sardina en lata” viajan los caraqueños día a día, a sus destinos principales, sin importar los malos olores, los malos ratos, o los innumerables retrasos que puedan vivir, con tal de llegar de alguna u otra forma al lugar al que se dirigen.

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529