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En lista de espera, mueren los pacientes con cáncer

En lista de espera, mueren los pacientes con cáncer


La crisis hospitalaria sigue agobiando la vida de aquellos que luchan junto a sus últimas esperanzas. Esta vez la situación recae sobre el Hospital Oncológico Luís Razetti de Cotiza, en donde los pacientes de radioterapia debido al colapso que posee la unidad médica, deben esperar hasta seis meses para obtener una cita médica que alivie un poco los síntomas del cáncer.

Pacientes con cáncer  del interior del país y de la Gran Caracas, son referidos constantemente al Oncológico, siendo entre 90 y 100 pacientes la demanda diaria, la mayoría de ellos provenientes de otros centros de salud, personas que durante años anteriores veían al Razetti como la mejor alternativa para venezolanos sin recursos que padecían algún mal cancerígeno, pero que hoy en día trae más preocupación a esos seres que ven la vida como su don más preciado.

La Jefa del Servicio de Radioterapia en el Oncológico, María Mercedes Benítez, contó durante una entrevista realizada al diario El Universal, como hace 20 años habían pacientes que llegaban un día lunes con una biopsia positiva en cuello uterino, ese mismo día se transcribía la historia y el martes lo veía el ginecólogo; luego iba a hospitalización en 15 días y si ameritaba radioterapia ya yo lo tenía anotado en su lista de servicio para planificar sus sesiones, pero ahora el paciente viene con biopsia positiva y tiene que esperar hasta 20 días nada más para ser evaluado en admisión y puede tardar hasta seis meses antes de que lo vean en radioterapia porque el hospital está saturado.

El dolor en pacientes con cáncer significa temor, sufrimiento, agonía y muerte,  situación que lo mantiene aislado de sus amigos y en constante pelea con sus familiares, además, del descuido de su apariencia física y su poca motivación para seguir viviendo, de allí, la imperiosa necesidad de que exista una buena comunicación con su médico tratante y enfermera y, que le sea aliviado su dolor lo más rápido posible.

El tiempo prolongado que deben esperar los pacientes por radioterapia, representa evidentemente un riesgo para ellos mismos, puesto que el cáncer es una enfermedad que crece rápidamente y cuando el paciente percibe los síntomas es porque realmente se encuentra avanzado.

La radioterapia es un tratamiento oncológico en el cual se emiten rayos de alta energía desde una máquina hacia el área del cuerpo donde se ha localizado un tumor.

En el Razetti los pacientes tienen que anotarse en una lista de entre 300 y 400 pacientes por primera vez, y esperar que haya cupo en alguna máquina, pues la terapia se brinda con dos equipos: el acelerador lineal que allí funciona desde 1997 y la unidad de cobalto, operativa desde 2007, pero que desde hace tres días se encuentra dañada.

Benítez asegura que esto a pesar de causar retrasos y prolongación en la espera, no significa que se deba parar la atención, pues a pesar de que es desconocido cuanto se tardará la reparación de la máquina de origen argentino y repuestos importados, en el hospital no han pasado más de dos meses sin equipos radioterapéuticos “si se daña una máquina está la otra, no es el deber ser pero un paciente oncológico jamás debe suspender su tratamiento”, cerró.

Datos de la Sociedad Venezolana de Radioterapia Oncológica indican que en el país entre 10% y 15% de los pacientes por cáncer fallecen a la espera de tratamiento público.

En Venezuela las el cáncer es la segunda causa de muerte en los venezolanos, afirmación determinada en 2012 por medio de un informe realizado por el ex ministro de Salud, José Félix Oletta, en el que resalta el aparecimiento de  45 mil y 50 mil casos nuevos anualmente (sin tomar en cuenta los cánceres de la piel) donde más de 20 mil fallecen.

Una de cada cuatro personas si alcanza la edad de 74 años, puede ser afectada por alguna de sus variedades y una de cada siete tiene el riesgo de fallecer por algún tipo de cáncer.

Según estadísticas de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela el cáncer de próstata es el de mayor incidencia y mortalidad en hombres con una tasa 44,64 y 18,35, respectivamente, por cada cien mil habitantes; mientras que en mujeres, las afecciones de cuello uterino tienen una tasa de incidencia de 27,7 y mortalidad de 11,74, seguido por el cáncer de mama en cada cien mil habitantes.

El dolor es un constante recuerdo de que padecen de cáncer, hecho que los deprime y mantiene muy asustados a los pacientes con cáncer, por lo que las radioterapias y otros tratamientos le proporcionan cierto grado de alud que los motiva a seguir adelante y encontrar motivos para vivir.

Benigna es una mujer fuerte del Estado Sucre, específicamente de Carupano, quién decidió venirse a Caracas para tratarse lo más rápido posible, el cáncer presente en su seno izquierdo “Yo me descubrí la pelotica a tiempo. ¿Qué iba a hacer esperando allá?”, dice.

Fue admitida en el hospital en marzo del 2012, luego de dos meses  fue intervenida y  comenzó con ocho ciclos de quimioterapia, hoy solo ansia terminar las 19 sesiones de radioterapia que le faltan y volver a Carúpano donde su hijo de ocho años la espera agradecido de poder volverla a ver.

Agradece el trato por parte del personal médico al tiempo que resalta “Los gastos han sido una catástrofe”,  según fuentes del diario El Universal.

El venezolano no se deja vencer y a pesar de las adversidades de insumos médicos, siempre sigue adelante; historias de lucha siempre se encontraran en el camino, demostrando que las enfermedades no son un impedimento para seguir adelante, así lo demuestran los pacientes con cáncer que hacen lo posible para mantenerse sin dolor alguno.

Más allá de la espera

La problemática radica en la mayoría de los casos de radioterapia a nivel nacional puesto que la Subcomisión de Salud de la AN elaboró un informe en el que reconoce los retrasos en los tratamientos de pacientes con cáncer, tomando como principal responsable a la ex ministra de Salud Eugenia Sader, quien el año pasado permitió el vencimiento de la garantía por mantenimiento preventivo de los 19 equipos (aceleradores lineales, unidades de cobalto, tomógrafos, simuladores, braquiterapias y gamma cámaras ) en salas públicas, obtenidos a través de un convenio firmado por el Gobierno de Venezuela con dos proveedores argentinos.

Debido a la falta de buen uso de estos equipos, los pacientes con cáncer deben acudir a recintos privados donde si existen suficientes equipos de radioterapia para atender la demanda, pero muchas veces no pueden pagar, puesto que en la mayoría de los casos deben resignarse a la triste realidad de encontrar en los oncológicos equipos no operativos, otros que funcionan a media máquina o sino están sobrecargados de pacientes.

Datos de la Sociedad Venezolana de Radioterapia Oncológica indican que en el país entre 10% y 15% de los pacientes fallecen a la espera de tratamiento público.

La alerta oncológica está encendida. Los hospitales especializados en la ciudad funcionan a medias, mientras, la promesa de construir un nuevo hospital oncológico está lejos de concretarse y llena de contradicciones. Y es que al no terminarse las infraestructuras de dos nuevos oncológicos como lo son El Centro Nacional del Cáncer de Guarenas y el de Montalbán, planteados por el ex presidente Chávez, con nuevos equipos médicos, a los hospitales caraqueños Padre Machado, Domingo Luciani y el Oncológico Luis Razetti especializados en oncología, les está llegando el agua al cuello y hasta les sobrepasa.

En el país solo seis de los veintiséis equipos médicos oncológicos están en funcionamiento, siendo muestra de ello el servicio de radioterapia del Hospital Universitario de Caracas, con seis meses inoperativos, prueba de la ineficiencia y la despreocupación de los ministros de la salud que a dedo han sido colocados por el Gobierno en tan importante cargo público.

Un país radicalizado, vive hoy su crisis más aguda donde el sector de la salud es el principal protagonista, con inseguridad en los hospitales, falta de insumos y ahora pacientes de cáncer muriendo por no recibir tratamiento a falta de las maquinarias necesarias.

Venezuela se desmorona en pedazos mientras sus Gobernantes hablando de corrupción, se amparan en una inflación que  sigue llenando sus bolsillos  con dinero lavado, cuando sus habitantes sufren una escasez, afrontan una inflación, se ahogan en basura, toleran expropiaciones, se quedan sin estudio y sobreviven una crisis hospitalaria que les quita lo único que les quedaba, la salud.

Atras
  • biamca castro

    nesecito con caracter de urgencia 30 secciones de radio terapia y parece mentira pero no hay citas los hospitales estan colapsados no donde me han mandado no hay citas hasta enero me voy a volver loca mi mama nesecita estas radios urgentes por favor de verdad si no lo nesecitara no buscara de la ayuda nesecito de su grata respuestas

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