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En plena crisis, la visita de Felipe González incomoda a todo el chavismo

En plena crisis, la visita de Felipe González incomoda a todo el chavismo


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Felipe González atravesó ayer la aduana del aeropuerto de Caracas con total tranquilidad, “como en cualquier ciudad”. Justo en ese momento, acabó la normalidad: empezaba su primera jornada en la Venezuela bolivariana entre una tormenta de críticas, insultos e improperios contra el “injerencista” e “invasor” que pretende participar en la defensa de los presos políticos Leopoldo López, Antonio Ledezma y Daniel Ceballos, todos cercanos a la socialdemocracia, en la que el ex presidente español también milita.

No sólo pretende darles una mano jurídica o convertirse también en vocero mundial de su lucha. González tiene encomendada una misión trascendental: convencerlos de que abandonen su huelga de hambre. La súbita y sorprendente cancelación del encuentro entre el presidente Nicolás Maduro y el papa Francisco, por culpa de una otitis que la oposición no cree, ha convertido las gestiones de González en la principal carta para convencer a los huelguistas de que depongan su actitud. La Iglesia local trabaja en el mismo sentido.

“Yo creo que Venezuela necesita diálogo, me parece positivo el compromiso del presidente de que haya elecciones este año. El país necesita diálogo”, reflexionó Felipe González tras la primera reunión con los familiares.

La “enfermedad” del primer mandatario no fue obstáculo para que encabezara el aluvión contra el dirigente socialista. Apoyado en los hashtags “Felipe fuera de aquí” y “Venezuela se respeta”, Maduro retuiteó la “indecencia política” del ex presidente de gobierno, el “crecimiento de la pobreza extrema” durante su mandato, su “inmoralidad”, además de calificaciones como “escoria” y una amenaza metafísica: “El que se mete con Venezuela (la chavista) se seca”.

La reacción de Maduro a través de las redes sociales confirmaba la irritación del gobierno bolivariano ante la visita, plasmada en conversaciones diplomáticas con la legación española. El presidente no dudó en acusar a las “mafias españolas que saquearon” Venezuela.

“El eje Bogotá-Madrid-Miami actúa desesperado; envía personajes para legitimar su guerra contra Venezuela, quieren ponerle la mano a la patria. Los asuntos de Venezuela son nuestros, sólo los venezolanos tenemos potestad para asumirlos. Nuestra patria entera repudia el intervencionismo. ¡Que viva Chávez!”, insistió Maduro.

Los “asuntos” a los que se refiere el “hijo de Chávez” son los juicios contra los presos políticos Leopoldo López, líder de la opositora Voluntad Popular (VP); Daniel Ceballos, ex alcalde de San Cristóbal, y Antonio Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas. Los dos primeros se encuentran en huelga de hambre desde hace 15 y 17 días, respectivamente. Otras 29 personas permanecen en ayuno: dos prisioneros políticos, un diputado regional, cuatro concejales y 22 estudiantes. Ledezma recibió casa por cárcel tras sufrir una operación de urgencia.

La próxima audiencia contra López se celebrará pasado mañana, y a ella quiere acudir el ex líder socialista como asesor de la defensa. Todo apunta a que el oficialismo impedirá su presencia en la sala. Algo parecido se vaticina para las visitas planteadas a las prisiones donde permanecen el líder de VP y Ceballos. López está siendo juzgado por “determinador” en los delitos de incendios y daños, así como por instigación pública y asociación para delinquir, por lo que puede ser condenado a 12 años de cárcel.

Tareck El Aissami, gobernador de Aragua y uno de sus hombres fuertes, dedicó una “canción a Felipillo”, donde insiste: “No estamos para jueguitos de indios y conquistadores. Aquí hay una revolución”.

Convocados por sus dirigentes, grupos de oficialistas se concentraron en las plazas Bolívar del país para mostrar su rechazo a la visita de González. El entusiasmo reinante en las redes revolucionarias, controladas por instituciones del Estado, no encontró, ni mucho menos, parecido respaldo en las calles: ninguna manifestación masiva y sólo algunas imágenes más enfervorizadas para los informativos locales.

En el otro lado de la trinchera política sí hubo bienvenida. Y por todo lo alto. Mitzy Capriles, la mujer de Ledezma, y Antonieta de López, madre de Leopoldo, acudieron al aeropuerto para recibir a González. La segunda había visitado horas antes a su hijo, al que pudo ver a través de una reja. “Ha perdido ocho kilos y está muy delgado, pero se mantiene firme en su protesta”, confirmó a LA NACION.

“A los venezolanos siempre nos ha caracterizado la hospitalidad; los enchufados no podrán cambiar eso, sea más que #BienvenidoFelipeGonzalez”, destacó por su parte el gobernador opositor Henrique Capriles, que tiene previsto reunirse hoy con el español.

La otra “bienvenida” vino de la mano del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), que se dejó ver en el aeropuerto de Caracas desde primeras horas de la mañana. Una decena de sus vehículos camuflados escoltó a la comitiva diplomática que acudió a recoger a González, el “cómplice internacional de la derecha golpista”.

Más tarde, retrasaron durante casi una hora su encuentro con Ledezma.

Del editor: qué significa. El mundo finalmente empieza a reaccionar ante los atropellos del chavismo contra la oposición, pero puede que sea demasiado tarde.

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lanacion.com

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