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Guayaneses se quejan: “No se encuentra ningún precio justo”

Guayaneses se quejan: “No se encuentra ningún precio justo”


A pesar de que el Gobierno nacional reitere constantemente la existencia de precios justos en los productos de primera necesidad, muchos son los guayaneses que aseguran que “éstos no se consiguen en ninguna parte”.

Algunos ciudadanos consultados coincidieron en que si de verdad todos los productos se pudieran adquirir a los costos regulados que establece la Superintendencia de Precios Justos (Sundde), la realidad del venezolano sería totalmente diferente.

La Sundde fue creada en enero de 2014 vía Habilitante (Gaceta Oficial N° 40.340), para garantizar el cumplimiento de la Ley Orgánica de Precios Justos, a través de fiscalizaciones e inspecciones; no obstante en la actualidad gran parte de la población venezolana pone en duda su efectividad, tomando en consideración que las tarifas de los rubros se encuentran a más del 300% en los mercados municipales y en algunos establecimientos privados de la entidad.

El trabajador que gane sueldo mínimo debe “hacer magia” para poder rendir sus ingresos mensuales ante el panorama de sobreprecio por el cual atraviesa Venezuela.

Desde del 1 de mayo, Día del Trabajador, el aumento en el sueldo mínimo fue del 20%, ajuste que ubicó el sueldo básico en Bs. 6.746,98 (Gaceta Extraordinaria Nro. 6181, Decreto Nro. 1737). Seguidamente, a partir del primero de julio se espera el porcentaje restante de 10%, para situarlo en 7.241,68 bolívares.

A pesar de ese incremento, la mayoría de los venezolanos que conforman la masa trabajadora sostienen que la remuneración que obtienen no es suficiente para poder adquirir los productos de la canasta básica, además de pagar los servicios de electricidad, aseo urbano, agua y teléfono.

Vale la pena resaltar que una parte significativa de los habitantes en el país no cancelan dichos servicios por no contar con los urbanismos adecuados para las comunidades que integran, aunado eso tampoco les alcanza lo que obtienen mensualmente.

Dos realidades

En las ganancias mensuales, también se incluye el ticket de alimentación, el cual se sitúa entre Bs. 1.560 el mínimo (U.T. 150 x 0,50 = Bs. 75,00 por día trabajado) y Bs. 2.475 el máximo (U.T. 150 x 0,75 = Bs. 112,50 por jornada diaria). Lo que representa que el ingreso mínimo al mes es de Bs. 8.306,98 (Bs. 6.746,98 + Bs. 1.560) y el máximo Bs. 9.221,98 (Bs. 6.746,98 + Bs. 2.475).

Con dichos salarios el ciudadano debería por lo menos poder asumir los gastos básicos del mes, no obstante según el último informe del Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas), la Canasta Alimentaria Familiar (CAF) se ubicó en 24.694,21 bolívares en el mes de mayo, aumentando Bs. 2.090,22, 9,2 % con respecto al mes de abril de 2015 y 124,9% entre mayo de 2014 y mayo de 2015.

Precios justos versus injustos

En la lista que expone la Superintendencia de Precios Justos, un litro de aceite vegetal de maíz debería costar 28 bolívares, sin embargo en los mercados municipales supera los 150 bolívares.

La leche completa en su presentación de 1 kilo tiene un costo de 70 bolívares regulada, mientras que en los informales excede los 800 bolívares.

Por otro lado, el kilo de harina de maíz precocida que la Sundde establece en 19 bolívares, se consigue entre 100 a 150 bolívares.

El kilo de pollo que compran los guayacitanos en 180 y hasta 220 bolívares, está según el Gobierno en 65 bolívares, al igual pasa con la pechuga de pollo que tiene un costo justo de 185,91 por kilo y se encuentra desde 300 bolívares, (dependiendo del establecimiento)

De igual forma, ocurre con el kilo de carne de primera que el Ejecutivo sostiene que cuesta en 250 bolívares, mientras que en las carnicerías de la ciudad supera los 700 bolívares.

La azúcar refinada es otro de los rubros de la cesta básica que también está perdida de los anaqueles en Venezuela, y cuando los “buhoneros” la venden piden hasta 70 bolívares por kilo, cuando realmente marca 26,57 bolívares.

Por su parte, los artículos de cuidado personal y limpieza del hogar tampoco escapan de las dos realidades por las que padecen los ciudadanos.

El paquete de 10 unidades de toallas sanitarias cuesta 21,35 bolívares, pero en los mercados municipales los venden desde 200 bolívares.

Con el champú sucede igual, en la presentación de 400 ml que marca en el envase 32,96 bolívares, en el mercado informal se encuentra a más de 250 bolívares.

También, el kilo de detergente los “bachaqueros” lo comercializan desde 250 bolívares, cuando vale 29,15 un kilo regulado. El jabón de baño que tiene un costo de 10,17 bolívares es ofertado por los informales entre 50 y 70 bolívares (dependiendo de la marca).

Igualmente, el jabón de panela o mejor conocido como “jabón azul” tiene un precio justo de 7,75 bolívares pero donde se consigue sobrepasa los 100 bolívares. Los desodorantes de 150 ml, cuestan 150 bolívares en el mercado informal, pese a que tienen tarifas menores a los 50 bolívares.

Los pañales desechables también están siendo promocionados en excesivos precios por los revendedores, el paquete de 48 talla P manejan un costo regulado de 139,24 bolívares, sin embargo los padres se ven en la necesidad de adquirirlos hasta en mil bolívares.

CIFRAS

24.694,21 bolívares costo la CAF en mayo según Cendas

6.746,98 bolívares es el sueldo básico

10% resta del 30% de aumento presidencial de mayo

1 de julio comienza a sumarse el 10%

224,89 bolívares ganan por día los trabajadores que ganan lo mínimo

Algunas opiniones:

Johny Henríquez: “No hay nada a precio justo, por el contrario todo se consigue súper caro”.

María de Aray: “No se encuentra ningún precio justo. En la actualidad el dinero no alcanza para nada”.

Joly Pagola: “Los precios no importarían tanto si de verdad se pudieran conseguir los rubros, pero no se encuentran”.

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Nueva Prensa de Guayana

 

 

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