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Henri Falcón a PANORAMA: “No se trata de salvar un gobierno sino un país”

Henri Falcón a PANORAMA: “No se trata de salvar un gobierno sino un país”


Fiel aliado del diálogo como el camino como dirimir las discrepancias políticas, Henri Falcón, gobernador de Lara, participó en las mesas de acuerdo de 2014 y ahora asume de nuevo su rol, como él mismo lo dice, “por el beneficio del país”.

 

Está convencido de que el debate lleva su tiempo y cuestiona a aquellos que colocan plazos para que se resuelva la crisis política. “Es mentira que en diez días ya no tendremos problemas, hay que hablarle a la gente con la verdad”, soltó vía telefónica a PANORAMA desde su despacho, luego de finalizar una reunión de gabinete.

 

Explicó que no asiste a las comisiones porque su tiempo lo limita, pero “todas están trabajando para presentar avances” en la reunión del próximo viernes.

 

—¿Qué está pasando en el diálogo?
—Más que a un diálogo nosotros aspiramos a un verdadero entendimiento, a un acuerdo político que genere la suficiente confianza para la gobernabilidad de hoy y la gobernabilidad futura del país. En esa primera reunión donde nos vimos las caras se pusieron un conjunto de propuestas, de aspiraciones, en una mesa y ese debe ser el diálogo, que es un diálogo de dos, y debe promover el reconocimiento de cada una de las partes a pesar de las diferencias. Lo cual indica que ese diálogo debe ser tolerante, pero igualmente abierto y concreto, con resultados.

 

—¿Cuál es la posición de la MUD?
—Todo se puso sobre la mesa, y eso después lo recogen cuatro comisiones que están presididas por los expresidentes de la Unasur y el representante de su Santidad, a su vez están presentes un representante de la MUD y del Gobierno con su respectivo asesor. Yo participo en las plenarias, no en las comisiones por razones obvias, porque yo tengo que estar en Barquisimeto y esas comisiones, para que el diálogo sea eficaz y podamos tener resultados inmediatos, tenemos que hacer de ese diálogo una metodología acelerada.

 

—¿Pero tiene voz y voto allí?
—Sí, por supuesto, ahí todos tenemos voz y tenemos voto. Yo no puedo estar en las comisiones porque eso demanda tiempo y ese tiempo no lo tengo para estar permanentemente en Caracas. Pero ese día expresé que participaré en todas las plenarias, de manera que como está convocada una para el día 11 ese día estaré ahí.

 

—¿Y por qué solamente el llamado G-4 está presente en el diálogo?
—Ahí no está el G-4, ahí está la Mesa de la Unidad Democrática. Está el país que adversa al Gobierno, quienes nos oponemos a este modelo colapsado y fracasado y que tenemos conciencia plena de que tenemos que buscar una salida conciliada para que el cambio político y la transición en Venezuela se desarrolle en paz.

 

—¿Cuáles fueron las exigencias del  Gobierno?
—Plantearon lo de la marcha a Miraflores, la necesidad de un acuerdo de paz por el país, pero ahí es donde está el debate en las diferentes comisiones respecto a la salida política que exige la Unidad. Ellos hablaron también mucho del acompañamiento en la crisis económica y nosotros entonces planteamos la apertura de un canal humanitaria que permita acordar con otros países para que Venezuela reciba alimentos y medicamentos.

 

—No pocas críticas ha recibido la MUD por el diálogo, incluso, de partidos minoritarios de oposición…
—En las reuniones previas al abordaje del diálogo hubo casi que consenso de la mayoría de las organizaciones políticas de asumir este camino para garantizar, en la medida de lo posible, una salida político electoral a la crisis estructural del país. En ese sentido, en la primera reunión se plantearon salidas electorales que son congruentes con la Constitución. Seguimos insistiendo en la consulta referendaria este año, ahora, ese es un planteamiento nuestro, el diálogo es para eso, cada parte expone sus planteamientos y para llegar a acuerdos debe haber cesiones de parte y parte, eso es progresivo.

 

—¿Y qué están dispuestos a ceder en la MUD?
—Ese es parte del trabajo de las comisiones para luego ser analizado en la plenaria. Por ejemplo, nosotros planteamos la elección presidencial anticipada, el referendo revocatorio, una fecha cierta para las elecciones regionales y las municipales, la elección de los diputados de Amazonas; pero también la necesidad de generar el contrapeso institucional en el Estado a los fines de que los poderes públicos puedan, no solo legitimarse, sino reconocerse y respetarse. La legitimidad de la AN debe ser reconocida por el Poder Judicial y el Poder Electoral, pero para ello debe haber equilibrio en esas instancias.
Se vence pronto el período de dos rectores, y parte de las propuestas esbozadas en la mesa es que haya una participación equilibrada, paritaria, objetiva, que genere transparencia y autonomía de esos poderes públicos.
Otro tema que fue abordado allí fue la crisis humanitaria y económica: hambre, escasez, crisis humanitaria por falta de medicamentos, inflación (…). La situación de los presos de conciencia, que son más de 100, y los exiliados que estamos pidiendo que puedan regresar y la revisión de sus causas.

 

—Vimos algunos resultados como la liberación de cuatro presos…
—Esos son gestos iniciales para un desarrollo del debate y la negociación en condiciones cónsonas y confiables frente a la gente.

 

—¿Por qué poner un plazo de diez días para resultados?
—Ese plazo se lo han colocado de manera individual algunos dirigentes, no es un plazo puesto por la MUD. Hay que hablarle con la verdad a la gente y dejar la retórica y la confrontación, en esa verdad ir alcanzando los acuerdos para resolver los problemas que le interesan a la gente e igualmente la confianza y credibilidad del país. En diez días deben haber algunos resultados, pero no se van a resolver todos los problemas del país, eso no es así, el diálogo es progresivo (…). Veámonos en el espejo del caso colombiano, más de 50 años de guerra, de muerte, ¿cómo es posible que nosotros por razones más subalternas no vamos a dialogar en función de los intereses del país?, porque no se trata aquí de salvar un gobierno, se trata de salvar a un país, de salvar a Venezuela, hay que dejar de lado los complejos, los sectarismos e imprimirle racionalidad política al debate y a la crisis, manejarlos con mucha sabiduría.

 

—Capriles es uno de los que está colocando ese plazo…
—Bueno, yo hablo de la generalidad, no quiero personalizar en lo absoluto este planteamiento con nadie.

 

—De las mesas de trabajo, ¿cuál ha avanzado más?
—Todas están trabajando en función de presentar adelantos importantes en la plenaria del día viernes.

 

—¿Por qué cree que causa tanto ruido entre los radicales el diálogo?
—Porque se ven los extremos partícipes a su manera de las iniciativas que tenga un sector del país que representa a la gran mayoría, el 85% de los venezolanos aspira a la reconciliación y la paz, entonces los sectores radicales que son minoría se han radicalizado y habilitan las redes sociales en función de sus intereses extremos (…). Una táctica o acción no relega ni excluye la otra, es decir, que el diálogo para nada excluye la presión de calle, la presión a través de la AN e incluso el abordaje desde lo internacional.

 

—Por parte de la oposición hemos visto que se le bajó el tono al discurso, no fue así del lado  del Gobierno…
—En nada contribuyen las declaraciones del Presidente amenazando a una organización política aliada a la MUD, en este caso Voluntad Popular. No contribuye en nada al diálogo. Uno de los puntos acordados fue bajar el volumen al discurso.

 

—¿Fue un error de la MUD no exigir las elecciones regionales?
—Las elecciones regionales y la consulta referendaria no negaban para nada la posibilidad de un acuerdo político, podíamos transitar los caminos en paralelo, en mi criterio, un error.

 

Yesibeth Rincón/Panorama

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