Visión Global

“La historia con rostro de mujer”, por Ysaira Villamizar

“La historia con rostro de mujer”, por Ysaira Villamizar


“Cuando tenía diez años, Swat, que era un lugar de belleza y el turismo, cambió de repente en un lugar de terrorismo. Más de 400 escuelas fueron destruidas. Las niñas no podían ir a la escuela. Las mujeres fueron azotadas. Personas inocentes fueron asesinadas. Todos sufrimos. Y nuestros hermosos sueños convertidos en pesadillas… “Cuento mi historia no porque sea única, sino porque no lo es”.  Estas expresiones no son extraídas de un documento con uno o dos siglos de antigüedad. Corresponden a realidades presentes en este siglo XXI, expuestas con crudeza y valentía por una adolescente que superando prejuicios culturales, muros mentales históricos, legislaciones excluyentes, amenazas de muerte, denuncia ante la humanidad, la situación en que vive la mujer en muchas regiones del mundo.

Estamos escribiendo acerca de la adolescente paquistaní Malala Yousafzai, quien, a los diecisiete años es la persona más joven a quien se le otorga el Premio Nóbel de la Paz (2014). Nacida en Mingora, localidad de Pakistán en 1997, ha pasado a ser una referencia mundial por su lucha temprana, pues desde los 13 años ha sido una activista a favor de los derechos civiles, especialmente, el derecho de las mujeres a la educación en un mundo en donde ésta es prohibida a las niñas por el régimen talibán. Esta lucha la hizo objeto de un atentado terrorista por talibanes que en 2012 dispararon varias veces a su cabeza. “Pensaron que con sus balas nos callarían para siempre, pero fracasaron”.

Malala le pone su menudo cuerpo y bello rostro adolescente al reclamo que en este momento histórico hace la mujer de todas las edades en búsqueda de la dignidad,  del ejercicio pleno sin restricciones de los derechos universales que deben tener absolutamente todos los habitantes del planeta tierra. Estos retos, estas batallas son la continuidad de la memoria de grandes luchadoras de todos los tiempos, razones para que  las Naciones Unidas, en 1952, institucionalizara el 8 de Marzo como el Día Internacional de la Mujer. Muchas de estas mujeres, con sus nombres; mártires religiosas, investigadoras, científicas, políticas, independentistas, indígenas,  tales como: Anacaona, Juana de Arco, Sor Juana Inés de la Cruz, Luisa Cáceres de Arismendi, Josefa Camejo, Manuelita Saénz, María Curie, Florence Nightingale, Indira Ghandi, Teresa de Calcuta,  Benazir Bhutto, Rigoberta Menchú.

Otras, anónimas, igualmente formando parte de  grandes movilizaciones sociales, políticas, que marcaron huella en la historia de los pueblos. La participación de la mujer en la revolución francesa en 1789; la lucha de las trabajadoras estadounidenses en la industria textil en 1857; la ocupación de la fábrica textil cotton (Nueva York) en 1908 en donde murieron quemadas 129 mujeres producto de la represión de los propietarios; los movimientos femeninos en Europa en protesta por la guerra mundial;  la huelga en demanda de pan y paz como reacción de las mujeres rusas contra la guerra y los dos millones de soldados rusos muertos.

Hoy, a pesar de que sólo el 30 por ciento de las mujeres ocupan posiciones de liderazgo, han tenido gran activismo laboral en  educación y participación política;  hay mujeres astronautas y presidentas, académicas y empresarias, propietarias de tierras y de negocios”. Pero el valor agregado que impone su presencia se refleja en una anécdota famosa. Obama y su esposa Michelle asistieron a un restaurant a cenar. Al verlos, el dueño del restaurant se acercó para hablar con ella y no con él. Obama se extraña y al preguntar la razón, ella le comenta que él había  sido su enamorado en tiempos de juventud. Obama reflexiona:  Ahhh!, quiere decir que si tú te hubieras casado con él, hoy día serías dueña de este restaurant?!, a lo que Michelle rápidamente respondió : No!… él sería el presidente de Estados Unidos.

Producto de los avances de la humanidad, la legislación hoy día incorpora grandes conquistas contra la discriminación por razones de sexo, incluso establece beneficios para la mujer como prerrogativas derivadas de su propia condición natural, por ejemplo, la maternidad. Sin embargo, aún falta mucho camino por recorrer, sobre todo en lo cultural. Ya vemos como prácticas en regiones de Africa, Oriente Medio, Australia e, inclusive, América, aún persiste la ablación de clítoris o mutilación genital, los latigazos y la lapidación como prácticas permitidas.

Y acá en Venezuela, a pesar de esos mismos avances jurídicos,  los prejuicios, el machismo,  siguen provocando situaciones muy terribles como la violencia contra la mujer, el abandono a los hijos, el irrespeto a la sexualidad, la injusta distribución de las cargas en las labores domésticas, la subestimación o el temor masculino ante la capacidad de la mujer para tomar decisiones o abordar cualquier emprendimiento.

En las circunstancias que vive el país, claramente peores para las clases sociales más desposeídas, observamos cómo la mujer asume un duro papel para enfrentarse a la vida, defenderse a sí misma y proteger a su familia. Ellas son las que mayoritariamente hacen las colas para adquirir los productos básicos del hogar, son las que buscan las medicinas, las que  llevan sus hijos a la escuela, a las clínicas u hospitales, las que cocinan, las que más trabajan, las que más sufren.

No obstante, FELIZ DÍA DE LA MUJER. Somos físicamente la mitad del mundo, pero en lo emocional, en lo espiritual, en la capacidad de amar, podemos marcar el rumbo de la historia, si así nos lo proponemos sin feminismo alguno.

 

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529