Visión Global

La tasa del dólar SIMADI es una ilusión política

La tasa del dólar SIMADI es una ilusión política


Desde mediados de julio pasado, la cotización del dólar SIMADI se mantiene bajo control de gobierno. Su valor no depende de las fuerzas del mercado. No hay un equilibrio entre lo que están dispuestos a pagar los compradores, y a lo que están dispuesto a vender los vendedores.

Ahora el dólar SIMADI no fluctúa. Su valor es establecido por burócratas, obedeciendo a dictados políticos que muy probablemente traerán como consecuencia mayores desequilibrios económicos.

Este control puede transmitir la ilusión de una estabilidad cambiaria. Lo que para el aparato propagandístico del gobierno –hegemonía comunicacional- es de gran utilidad.

Sin embargo, la revisión de las diversas tasas oficiales o paralela de la cotización del dólar, evidencian otros hechos de naturaleza económica que apuntan a revelar un gran desequilibrio económico y cambiario.

El dólar SIMADI

En el comportamiento de la cotización del dólar SIMADI se observa una acelerada devaluación del bolívar, al aumentar el precio del dólar en 3,24 veces. Una devaluación que indudablemente impulsó la espiral inflacionaria.

A pesar de que el Banco Central de Venezuela (BCV) no presenta los índices económicos de manera veraz y oportuna, organizaciones independientes y diversos economistas estiman que los precios vienen aumentando a una tasa de entre 1,3 y 2% diario.

Es así como el gobierno decidió mantener bajo control el dólar SIMADI, por lo que de muy bajo perfil anunció a mediados de julio que lo iba a controlar. De esta manera, el dólar SIMADI se ha mantenido entre 640 y 645 bolívares.

Comportamiento global del dólar

Para el inicio de año, exactamente el 4 de enero del 2016, el dólar SIMADI –abierto a la “fluctuación- abría en 198,83 bolívares. Para el 15 de julio, la cotización cerraba en 642,41. Un aumento de 3,24 veces.

En la calle, el llamado dólar paralelo, curiosamente mantenía su valor entre estas dos fechas. Para el 4 de enero, se cotizaba en 845 bolívares. Para el 15 de julio, en 1.010 bolívares.

Entre estas dos fechas, el dólar paralelo fluctuó, manteniéndose en el entorno de los 1.000 bolívares.

El 3 de febrero la cotización paralela cruzó la barrera de los 1.000 bolívares. Alcanzó su máximo histórico a mediados de marzo, al transarse en 1.211,54. Bajando luego, para mantenerse por debajo de los 1.000 desde finales de mayo, hasta que en junio volvió a subir. Manteniéndose con ligeras fluctuaciones alrededor de los 1.000 bolívares.

Interrogantes

Al observar todas estas cifras surgen interrogantes. Como por ejemplo cuál es la tasa de cambio que utiliza el gobierno para sus transacciones; porqué no ha seguido aumentando el dólar paralelo; y cuál es el verdadero valor del dólar.

Para las llamadas compras “estratégicas”, el gobierno anunció un dólar a 10 bolívares. Inicialmente señaló que sería para alimentos básicos y medicinas. No se conoce quién tiene acceso a estos dólares a 10 bolívares.

La revisión de los precios de los artículos de primera necesidad, muestra que se etiquetan entre una tasa SIMADI y la de dólar paralelo.

En cuanto a porque el dólar paralelo se ha estabilizado, obedece coyunturalmente al estado actual de la crisis de la economía venezolana. En la medida que los precios de los productos aumentan aceleradamente, el venezolano se queda sin bolívares para poder adquirir dólares. Es la presión inflacionaria sobre las personas, lo que impide que el dólar paralelo aumente su valor. Los bolívares se utilizan para comer, y ya no alcanzan.

Una pregunta más fácil de responder es porqué se devaluaba diariamente el dólar SIMADI, hasta que el gobierno decidió controlarlo. Los economistas advierten que ese dólar caminaba en búsqueda de una tasa de equilibrio. Tasa que por su parte el dólar paralelo ha encontrado en torno a los 1.000 bolívares.

¿Cuánto vale el dólar en verdad? La respuesta a esa pregunta es más complicada. Los economistas, cuando se les hace esta pregunta, acuden al concepto del dólar implícito –una construcción teórica.

El valor de la tasa de cambio del dólar implícito surge, de dividir la cantidad de dólares de las reservas internacionales, depositadas en el BCV, entre la cantidad de bolívares en manos de los de los venezolanos, que se conoce como la “liquidez”.

Dicho de otro modo, es pensar en si los venezolanos acudieran al BCV a comprar dólares, con todos sus bolívares, cuántos dólares le tocaría a cada venezolano por los bolívares que tiene.

Ese valor es referencial. Si esa tasa de cambio teórica está muy separada del valor de la tasa real del dólar, significa que estamos en presencia de desequilibrios cambiarios, que a su vez evidencian desequilibrios económicos.

En nuestro caso, la tasa de cambio implícita está en 458,73 bolívares. Menos de la mitad del dólar paralelo (1.008,52) y un 40% menos que el dólar SIMADI (643,10).Y ni que decir del dólar de 10 bolívares, sobre el cual el implícito es superior casi 46 veces. Lo que evidencia que es una tasa de cambio irreal.

Eduardo Martínez/VisiónGlobal/@ermartinezd

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529