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Los CLAP una medida “temporal” que se prolonga con la crisis

Los CLAP una medida “temporal” que se prolonga con la crisis


Freddy Bernal, coordinador nacional del mecanismo, exhortó a los Estados Mayores de los CLAP a cumplir con su trabajo, mientras el presidente Nicolás Maduro exige un despliegue más amplio de los comités. A la fecha persisten las denuncias de discriminación por motivos políticos y de fallas e irregularidades en la distribución de las bolsas o cajas 

Los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) pasaron de ser una medida temporal que duraría seis meses a prolongarse por un año. Al menos 18,5 millardos de bolívares han sido invertidos para la logística e infraestructura del mecanismo. Las expectativas gubernamentales contrastan con las dudas de los ciudadanos sobre la efectividad de un plan que se puso en marcha para intentar paliar la grave escasez de alimentos y la inflación, que el oficialismo atribuye a la “guerra económica”.

El presidente Nicolás Maduro tiene previsto realizar este domingo un acto en el que celebrará los primeros 12 meses de la medida. De acuerdo con el coordinador nacional de los CLAP, Freddy Bernal, para el 11 de enero había 26.000 comités, que en dos meses pasaron a ser “prácticamente casi 30.000”, según detalló en entrevista a Unión Radio este martes.

El 3 de abril de 2016, el jefe de Estado aseguró que los CLAP representaban “una revolución en el sistema de distribución de alimentos del pueblo venezolano por la vía del socialismo”. La canciller Delcy Rodríguez considera que es una “forma efectiva para resistir la guerra económica que hay contra el pueblo”.

Una explicación más detallada la dio Bernal el 8 junio de 2016, a casi un mes de haber sido designado autoridad de los comités. El dirigente indicó que cada CLAP estaría integrado por representantes de los consejos comunales, una delegada de Unamujer, un delegado del Frente Francisco de Miranda y un representante de las Unidades de Batalla Bolívar-Chávez (UBCH). Los dos últimos están relacionados directamente con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y el gobierno nacional.

Ciudadanos comenzaron a denunciar fallas en la distribución. Bernal respondió a ellas: “Hemos ido progresivamente ajustando. Por ejemplo, que a lo mejor haya una falla en algún municipio o que en otra parte no se hizo el censo completo. Todo eso es posible, pero se trabaja en ello”.

La distribución de los CLAP se priorizó a 644 parroquias del país, que serían las más vulnerables según la evaluación el Ejecutivo nacional. Para ellas, estaba previsto que a finales de 2016 se lograra una cobertura de 100%. La meta se mantuvo y el gobierno asegura haber llevado los alimentos mediante este mecanismo a 6.000.000 de familias.

Ese mismo mes de junio, Bernal especificó de dónde el Estado obtenía los alimentos de los CLAP. “Hemos comenzado un plan piloto con algunas cadenas de comercialización como Día a Día y Makro. Conversamos con sus dueños para que de los productos que les lleguen, se distribuyan 50% en la red privada y 50% en los CLAP. Se formó un escándalo con protestas por esta medida, al decir que íbamos a conculcar la distribución privada, lo que es totalmente falso”.

Los CLAP se idearon antes de marzo de 2016. Julio León Heredia, gobernador del estado Yaracuy, explicó en una entrevista a Globovisión el 26 de febrero que su administración creó un nuevo mecanismo de distribución que funcionaba con actores sociales y políticos y beneficiaba a los ciudadanos sin importar su vinculación partidista o ideológica.

“Nosotros arrancamos este programa incipiente hace aproximadamente cuatro o cinco meses, pero ya hoy lo estamos desplegando a todo el estado Yaracuy.  En los municipios Trinidad e Independencia ya está completamente desplegado”, señaló el mandatario regional.

Detalló que en cada municipio se instaló un centro de acopio, que recibía la mercancía desde redes públicas como Mercal y Pdval e incluso locales privados. “Cada comunidad elige un responsable por calle, cada uno de ellos lleva un instrumento, una planilla donde se identifica la carga familiar y los requerimientos. Se llevan los alimentos al municipio y del municipio va a la comunidad. Aproximadamente la entrega que estamos dando en este momento es cada 15 días”, agregó.

Heredia recalcó que no podía concebirse la idea como “la entrega de una bolsa”, porque no siempre era una, sino que podían ser dos. Además, precisó que no solo se vendían alimentos sino productos de aseo personal y limpieza.

¿Para quiénes son?

En la entrevista hecha a Bernal el 8 de junio de 2016 también se enfatizó que los CLAP se dirigen a los más necesitados y no a la clase media: “No pretendemos que todo el país esté con el CLAP. Nosotros priorizamos unos municipios, porque nuestro mayor esfuerzo es hacia los sectores populares sin discriminar a nadie. Para la clase media están los centros de distribución habituales, digámoslo así. Buscamos que la repartición sea equitativa”.

A pesar de que había denuncias de discriminación por afinidad política, Bernal insistió en que esa no era una característica de los CLAP. Dijo que hasta los opositores podían recibirlo y que si un miembro del comité pedía una credencial del PSUV como condición para ofertar la bolsa, debía ser reprendido.

“Nosotros no vamos a excluir a nadie. Es mentira lo que dicen algunos voceros de la oposición, que no vamos a atender a gente que difiera del gobierno. Ellos también son pueblo. Los CLAP no pertenecen a ningún partido político, no tienen carácter partidista, son herramientas para garantizar en la emergencia la distribución equitativa de los productos de la cesta básica”, recalcó Bernal en una entrevista al diario Correo del Orinoco el 11 de junio de 2016.

Los reportes sobre discriminación continúan hasta la fecha y el dirigente oficial indicó que los ciudadanos afectados podían denunciar a los responsables a través de la cuenta de Twitter @ClapOficial

Conformación y organización 

El gobierno nacional tiene un Sistema Popular de Distribución de Alimentos, cada Estado Mayor de los CLAP (hay uno por entidad federal) está registrado en este. Los comités que se creen en las comunidades de cada entidad, estarán gestionados por su respectivo Estado Mayor.

Al tener en cuenta esa estructura, los ciudadanos de una localidad pueden proceder a solicitar su inclusión en el Sistema y por tanto proceden a la integración de su respectivo CLAP.  La comunidad elige sus representantes por cada consejo comunal, su delegado UBCH, su dirigente del Frente Francisco de Miranda y su vocera de Unamujer.

Integrado el CLAP, se procede a seleccionar un jefe de zona y un jefe de calle. Por ejemplo, en el caso de la parroquia Antímano, que incluye a sectores como La Colmena y la  Cruz Verde, para cada uno se designa un jefe particular y a su vez hay delegados por cada calle.

Esto puede cambiar en el caso de los edificios, en ellos termina designándose un dirigente por cada uno. Esto ocurre porque el gobierno indicó que de acuerdo al censo realizado y a las características territoriales de cada localidad, es que se organizarán los CLAP.

Novedades 

El Ejecutivo nacional anunció la aplicación de nuevos métodos de pago y hasta la ampliación de la infraestructura de los CLAP, al abrir tiendas para la venta de los productos.

Maduro aseguró el 31 de enero de este año que a partir de febrero se inaugurarían las tiendas CLAP. Cinco días después se estrenó la primera en la localidad de Pao de Zárate, estado Aragua. Además, la idea de los locales se complementaría con la utilización del carnet de la patria como instrumento de pago de los productos.

“Tenemos que llegar en el mes de marzo a la carnetización de todos los CLAP y que la gente empiece a pagar su CLAP con su carnet”, indicó el mandatario nacional la semana pasada.

La caja y la bolsa

Los alimentos de los CLAP se entregan mediante dos modalidades. Tanto la bolsa como la caja incluyen productos de distintos rubros y pueden variar entre cada venta mensual. De acuerdo con Bernal la bolsa puede costar entre 8.000 y 14.000 bolívares, mientras que la caja vale solo 10.000 bolívares.

“En el caso de la caja, esta se la vende el Estado central a las empresas comercializadoras de cada entidad, el flete lo asume el gobierno central. Porque en algunas partes vienen y dicen que lo van a vender a 12.000 por el flete. Pues no. El que cobre más de 10.000 o hasta 35.000 bolívares, como han denunciado, hay que meterlo preso ya”, advirtió Bernal esta semana.

En el caso de la inclusión de alimentos importados dentro de la caja, algunos provenientes de México y otros de Panamá, señaló: “¿Por qué hay productos importados? Bueno porque estamos importando, ¿cuál es el problema? No lo vamos a negar, pero la mayoría de lo que se entrega son productos nacionales”.

En un año, han sido recurrentes las protestas para exigir el CLAP

Detenciones

Freddy Bernal pidió más colaboración a los dirigentes de los Estados Mayores en el ámbito nacional en enero de este año. Aseguró que la central de control de los CLAP, localizada en Caracas, no debía encargarse de cada caso por su cuenta, sino que era competencia de las autoridades regionales lidiar con lo que ocurriese.

“Yo le pido a los CLAP, organicémonos y exijámosle a los Estados Mayores de cada entidad que cumpla con su trabajo. El fundamento es que los Estados Mayores le den la cara a sus CLAP. Miembro de cada Estado Mayor les digo: escuche a la gente, óigalos, vaya a las comunidades; organícelos y corríjalos, porque no pueden pretender que desde Caracas resolvamos el problema de cada uno”, exhortó el coordinador.

Hasta la fecha el gobierno asegura que ha combatido la corrupción en los comités. Hasta ahora hay más de 100 detenidos por supuesta venta a precios especulativos y desvío de los productos.

“Hasta la fecha hemos metido presas a 115 personas por irregularidades en los CLAP, porque todavía hay gente que inventa. Un señor de un órgano inscrito al Ministerio de Finanzas, y haciendo uso de su cargo, estafó a 1.200 familias. A esa persona la imputaron por cuatro delitos. También tenemos el caso en Anzoátegui de 14 oficiales policiales presos por querer meter cargamentos de productos dentro de una comandancia”, detalló Bernal.

Críticas

Rodrigo Agudo, asesor de Fedenaga y director del Instituto Venezolano de la Leche y la Carne,  considera que los CLAP forman parte de una política errada. Para justificar su crítica tiene tres argumentos:

  • Es un sistema diseñado para acabar con problemas de distribución, cuando lo que más afecta a la economía es la falta de producción.
  • Se le dio una orientación política.
  • Los lapsos de tiempo entre cada venta de bolsa o caja son muy extensos, lo que causa que no se garantice la debida alimentación de los ciudadanos.

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