Visión Global

Maduro escogió a dedo la dirección nacional del PSUV para evitar la implosión

Maduro escogió a dedo la dirección nacional del PSUV para evitar la implosión


La escogencia de la dirección nacional por la base implicaba enfrentamiento y debilitamiento del madurismo y del ala militar.

Tres conclusiones saltan a la vista luego de la “renovación” de la dirección nacional del PSUV. Primero, se identifican tres bloques de poder: el de Nicolás Maduro, el de Diosdado Cabello y el de los “chavistas puros”. Segundo, el presidente del partido optó por el “dedazo” para la designación del buró y no por la consulta a las bases como hizo Hugo Chávez en 2008 y como había prometido en 2014 el propio Maduro. Tercero, la estructura del congreso del PSUV favoreció desde un comienzo el predominio de su presidente y el arrinconamiento de los disidentes.

¿Qué ocurrió en los entretelones? ¿Cuál es el juego de poder entre las corrientes? La respuesta al porqué de la imposición o “el dedazo de Maduro”, como lo denominó en Aporrea el politólogo Nicmer Evans, responde a un intento por evitar la implosión que provocaría una medición de fuerzas.

El auge de la disidencia expresada en Marea Socialista, el Frente Chávez Vive y en varios bloques populares surgidos contra las políticas económicas del gobierno avivó el temor de que se produzca una pugna entre bandos, que evidenciaría el debilitamiento del ala madurista y del ala militar. Los bloques de poder optaron por el consenso antes que pulsear con las bases.

Reparto de cuotas. “La cúpula del PSUV resolvió controlar la militancia excluyendo las voces críticas porque le teme al debate con la gente. Esa es la gran debilidad del PSUV. ¿Cómo dejan por fuera a Ana Elisa Osorio o a Héctor Navarro sin una decisión del tribunal disciplinario y entran personas sin historial de lucha? Es un juego de cuadres, no una designación de cuadros”, indicó Gonzalo Gómez, fundador de Aporrea.

El coordinador de los círculos bolivarianos, Rubén Mendoza, admitió que hubo un reparto de cuotas: “Así fue, sin lugar a dudas. Pero salió favorecido el PSUV porque se evitó una confrontación interna. Privó la unidad”.

Mendoza consideró legítima la nueva dirección porque contó con “el consenso absoluto” de los asistentes a la plenaria extraordinaria del III Congreso en el Poliedro de Caracas: “Allí alzaron los brazos Maduro, la dirección nacional, gobernadores, alcaldes y las UBCH, así como la militancia, que observó el acto por televisión y se sintió representada, aunque la lista no fuera debatida en las bases. Nadie se levantó y dijo: ‘Estoy en desacuerdo’, por lo que es válido el proceso”.

Bloques de poder. Al revisar los 30 nombres aprobados a mano alzada el 2 de febrero, resalta que el compromiso de una renovación de la dirigencia partidista, asentado en el acta de decisiones de la Plenaria Nacional del III Congreso entre el 26 y el 31 de julio de 2014, fue ignorado. Solo 9, es decir, un tercio de los integrantes de la dirección nacional, fueron cambiados; los otros 21 fueron ratificados.

De los 30 nombres, 15 –incluyendo a Cilia Flores- responden directamente a Maduro; otros 8 (entre militares y civiles) se cuadran firmes y con vista al frente Diosdado Cabello; mientras los chavistas puros u ortodoxos pasaron de ser la primera fuerza dentro de la dirección nacional cuando Chávez estaba vivo, a ser un reducido grupo de 6 dirigentes, incluyendo a su líder, Adán Chávez.

“Los nuevos directivos responden a camarillas, a grupos de poder. No puedo señalar nombres, pero es predominante el papel de Maduro, de Cabello y de Jorge Rodríguez, que refuerzan sus grupos y no quieren críticos ni disidentes. El PSUV se convirtió en una casta de funcionarios; en un partido para la administración y el control de la militancia, en el que nadie tiene coraje para oponerse. ¿Por qué los delegados no dijeron nada cuando sacaron a Osorio, a Navarro y a Cabezas? Un partido sin valentía no va a ninguna parte: es una rosca de interés”, sentenció Gómez.

Los excluidos. De los nueve miembros de la dirección nacional que fueron removidos por Maduro, cinco pertenecen a los chavistas puros u ortodoxos: Ana Elisa Osorio, Antonia Muñoz, Héctor Navarro, Rodrigo Cabezas y Vanessa Davies. Todos se solidarizaron con las advertencias de Jorge Giordani de junio de 2014 o pidieron que se debatieran sus planteamientos.

“La designación de la directiva del PSUV se aleja de la democracia porque no hubo una evaluación del trabajo político asignado a sus miembros; no se debatió el porqué debían salir unos y entrar otros ni tampoco se consideró el perfil político de los nuevos integrantes. Al final, quedaron fuera líderes históricos, con trayectoria. Es decir, el PSUV se descapitalizó de cuadros con experiencia, con formación de izquierda, que fueron ministros de Chávez. No hubo un balance previo y prefirieron una ‘elección aclamatoria’, sin revisión por la militancia”, señaló Gómez.

Destaca que Jorge Arreaza, vicepresidente de la República por petición expresa de Chávez antes de morir y activo dirigente oficialista, no haya sido incorporado al buró. María Gabriela Chávez (embajadora alterna de Venezuela en la ONU) y Rosa Virginia Chávez (presidenta de la Misión Milagro) parecen seguir optando por el bajo perfil partidista.

Los otros cuatro miembros que quedaron fuera son Fernando Soto, Alí Rodríguez y Noelí Pocaterra, que pasaron a formar parte de un consejo asesor, y Rafael Gil Barrios, que luego de un paso gris por la CVG no tuvo más proyección política ni partidista.

Lo importante. Para mañana las 9:00 am fueron convocados los nuevos integrantes de la dirección nacional para su instalación formal en la sede del partido en Maripérez. Se espera que Maduro anuncie la ratificación de Cabello como primer vicepresidente y constituya los equipos de trabajo.

La escogencia de los integrantes de las direcciones regionales, municipales y parroquiales debió hacerse el mismo 2 de febrero, pero no fue así.

“Esa fase no es importante ahora. Lo importante en este momento son las primarias internas para candidatos a diputados de la Asamblea Nacional”, afirmó Anibal Fuentes, delegado de PSUV-Miranda ante la plenaria de la semana pasada.

Nadie sabe, nadie supo. Con las bases me resteo”, dijo Hugo Chávez en 2008 y acto seguido convocó a los 7 millones de militantes del PSUV a votar en unos comicios internos para elegir a la primera dirección nacional del entonces naciente partido. En aquella oportunidad la dirección nacional quedó integrada por 15 principales y 15 suplentes. ¿Los más votados? Aristóbulo Istúriz, Adán Chávez, Mario Silva, Jorge Rodríguez y Antonia Muñoz.

Siete años más tarde el nuevo presidente del PSUV sorprendió a propios y extraños con una propuesta que solo conocía parte de la cúpula: “Yo estuve pensando, haciendo consultas con diversos camaradas, gobernadores, dirigentes. De una lista de 120 compañeros, creo que esta es la mejor opción”. Tras enumerar a los 30, confirmó: “Ninguno de estos compañeros sabían (sic) que yo los iba a proponer, ninguno. ¡Gladys Requena se iba desmayando!”.

Los más de 13.000 delegados de la Plenaria extraordinaria del PSUV alzaron la mano en señal de aprobación, aunque la propuesta madurista no surgió, como señala el numeral 21 del acta de decisiones del III Congreso del PSUV, “utilizando la metodología de abajo hacia arriba, desde las UBCH hasta la Dirección Política Nacional, según el artículo 5 de los estatutos”.

“¿Cómo se seleccionaron? No sé nada. Ni me preguntaron ni tenían por qué hacerlo”, expresó una de las excluidas, Antonia Muñoz.

Pero ello no sorprende, pues desde el inicio la procedencia de los delegados al congreso favoreció a Maduro: 95 diputados electos en 2010, 23 gobernadores electos en 2012, 210 alcaldes electos en 2013 y 537 dirigentes de base electos en 2014 bajo la égida del propio presidente.

Cuadres en el partido. 7 de los 9 integrantes que incorporó el presidente del PSUV, Nicolás Maduro, a la dirección nacional responden a la fuerza encabezada por él y su esposa:

Ala madurista. Líderes: Nicolás Maduro y Cilia Flores; Integrantes: Jorge Rodríguez, Jacqueline Farías, Héctor Rodríguez, Rodolfo Sanz (*), Elías Jaua, Darío Vivas, Ernesto Villegas (*), Blanca Eekhout, Víctor Clark (*), Tania Díaz (*), Eduardo Piñate (*), Andreína Tarazón (*), Isis Ochoa (*), Tareck El Aissami

Ala militar. Líder: Diosdado Cabello; Integrantes: Francisco Arias, Francisco Ameliach, Freddy Bernal, Julio León Heredia (*), Luis Reyes Reyes, Gladys Requena (*), Yelitze Santaella, Ramón Rodríguez Chacín

Herederos o chavistas puros. Líder: Adán Chávez; Integrantes: María León, Aristóbulo Istúriz, Ericka Farías, María Cristina Iglesias, Rafael Ramírez Carreño.

HERNÁN LUGO-GALICIA HLUGO@EL-NACIONAL.COM
MARU MORALES MMORALESP@EL-NACIONAL.COM

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529