Visión Global

Más de 300 familias claman salir de El Morro antes de que se desplomen edificios

Más de 300 familias claman salir de El Morro antes de que se desplomen edificios


Temen volver a quedar damnificados ante el riesgo latente que registra la montaña a causa de una falla geológica y el colapso del sistema de aguas residuales

 

 

 

 

 

 

En el urbanismo El Morro, en Petare, a cargo de la Misión Vivienda Venezuela, el miércoles pasado desalojaron a veinte familias que aceptaron reubicación en Vargas. Otras 300 esperan ser reubicadas pues temen que en cualquier momento se desplomen los edificios, afectados por fisuras y por el colapso del sistema de aguas residuales.

Para estas familias (muchas de ellas damnificadas o residentes de zonas en riesgo) los problemas comenzaron a los cuatro meses de haberse mudado a El Morro, cuando empezaron a ver las grietas en las paredes de los edificios y la inestabilidad del terreno que comenzó a fracturarse.

Las familias de las terrazas 10, 11 y 12 son las más afectadas. En septiembre de 2013 fallas estructurales obligaron a desalojar uno de los cuatro edificios de la terraza 11 y lo mismo ha ocurrido en las otras dos. “Tenemos orden de desalojo desde noviembre del año pasado, pero seguimos aquí.

Todo el complejo urbanístico está afectado pues se levantó sobre una falla geológica activa, muestra de ello es el agrietamiento progresivo del suelo y los continuos deslizamientos de tierra. Vienen cada cierto tiempo pero después se olvidan de nosotros. Las opciones de reubicación que nos han dado son fuera de Caracas, por eso las rechazamos, porque aquí tenemos nuestro trabajo y la escuela de nuestros hijos”, dijo una de las afectadas.

“Cuando empezaron los problemas de inestabilidad, el Ministerio de Vivienda y Hábitat colocó 54 pilotes y una viga en la terraza 11, pero eso no resolvió el problema, ese dinero se perdió”, dijo una vecina que pidió no ser identificada.

Otra vecina denuncia que los funcionarios del Ministerio le piden entregar su casa y la de sus padres, ubicadas en las terrazas 11 y 8 de El Morro, para poder reubicarla en un apartamento de 4 habitaciones en Los Valles del Tuy. “Nos dicen que no hay herederos, que las viviendas son del Estado y eso no debería ser así”.

En las terrazas 10, 11 y 12 todas las alcantarillas están obstruidas. El sistema de drenajes de aguas residuales no se da abasto y los apartamentos ubicados en la planta baja se desbordan de aguas negras. Las mujeres se ven obligadas a usar botas para caminar por su apartamento.

La putrefacción obliga a contener la respiración a todo el que llega al urbanismo. Sus habitantes ya se han habituado a los malos olores pero sienten los efectos en su salud con infecciones respiratorias y de la piel.

Secuelas de la improvisación

Las consecuencias de levantar un urbanismo sobre una falla geológica las sienten residentes de los edificios de la urbanización Paulo VI, afectados por desplazamiento de taludes. En el edificio Centauro está cediendo un muro de gaviones.

Existen informes de Funvisis y de la División de Gestión de Riesgos de Protección Civil Sucre que describen el movimiento en masa de la montaña en el sector Paulo VI (Petare Sur), lo que ha ocasionado fracturas y grietas profundas en muchas calles y paredes de la urbanización.

El Polideportivo Miguel Ángel Capriles, donde hacían vida unos 30 equipos, hace más de un año dejó de usarse porque la estructura comenzó a ceder y hoy está inservible.

La asociación de vecinos de Paulo VI denuncia que todos los antecedentes fueron ignorados cuando se decidió construir el complejo habitacional El Morro.

“La primera denuncia que hicimos los residentes de Paulo VI fue en 2003, después de un Aló Presidente en el que Chávez habló de construir en esos terrenos. Un año antes, en 2002, las autoridades desalojaron una invasión de la zona, señalando que el lugar no era apto para levantar viviendas. Es una zona de canteras donde nacen muchos riachuelos y cauces de manantiales, con un alto nivel freático y afectada por una falla geológica que viene desde Turumo y pasa por todo el eje de Paulo VI y El Encantado”, recuerda Ingrid Palacios, dirigente vecinal de Paulo VI.

Agregó que desde hace diez años están denunciando que ese proyecto habitacional es inviable “y ahora el tiempo nos ha dado la razón. En 2003 tuvimos un derecho de palabra en el Cabildo Metropolitano (gestión de Juan Barreto) donde explicamos que si anteriores gobiernos no habían construido en la zona se debía a los movimientos continuos que presenta esa montaña”.

 

 

 

 

 

 

 

 

El Universal

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529