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Mujeres oficialistas dieron la cara por el gobierno

Mujeres oficialistas dieron la cara por el gobierno


Los caraqueños pudieron presenciar este miércoles una confrontación desigual. Mientras los pro-revocatorio eran contenidos por un fuerte despliegue militar, acompañado de cierre de estaciones del Metro y bloqueo de autopistas, para que no llegaran hasta la sede del CNE, en la Plaza Diego Ibarra –al pie del CNE- se concentraban un grupo de mujeres trasladadas por el gobierno con la ministra de la Mujer, Gladys Requena, a la cabeza.

Es de hacer notar, que si bien la convocatoria de la oposición a marchar era dirigida a ambos sexos, las mujeres tuvieron una presencia mayoritaria. Lo que indudablemente se tradujo en una protesta también en contra de la inacción del gobierno ante la grave crisis de abastecimiento de los productos de la cesta básica.

Defendiendo al CNE

Las oficialistas por el contrario, se redujeron “a respaldar al CNE y en defensa de la patria”, como si les bastara para alimentarse el contenido de la bolsas CLAP que selectivamente reparte el gobierno, y no hubiera otro tema que le haga azarosas sus vidas.

Muestra de ello fueron las palabras de la ministra Requena quien señaló que “estamos aquí para respaldar el liderazgo de nuestro presidente, Nicolás Maduro. Estamos aquí en defensa de la patria, la constitucionalidad de los poderes públicos y a favor de la paz nacional”.

En declaraciones que ofrecería a VTV, la ministra también resaltó que mientras la oposición impulsa un plan de violencia y desestabilización, el Gobierno Bolivariano desarrolla la Agenda Económica Bolivariana, con el objetivo de fortalecer la economía nacional, mediante la construcción de un nuevo modelo diversificado de desarrollo que logre superar el rentismo sustentado en los ingresos petroleros.

“El Gobierno revolucionario promueve el desarrollo socieconómico y la suprema felicidad de un pueblo, y además estimula su participación en un proyecto de país que está contenido en el Plan de la Patria”, aseveró.

También allí, Blanca Eekhout, dirigente del PSUV, partido de gobierno, indicó que “el CNE representa un poder autónomo que le garantiza a todos los venezolanos ejercer su voluntad, su derecho al voto sin fraudes”.

Por el revocatorio

Contenidos por el dispositivo militar desplegado, los pro-revocatorio expresaron su exigencia que las rectoras del CNE oficialicen la recolección del 20% de las firmas necesarias para convocar el referendo revocatorio del mandato presidencial de Nicolás Maduro.

Sin embargo, y “como la oportunidad no la pintan calva”, los asistentes a la convocatoria también dieron a conocer los problemas que le afectan y que constituyen las razones para exigir el la realización del referendo.

Nubia Santana, quien ejerciera como patóloga de la medicatura forense capitalina, la mueven consideraciones de carácter médico. “Estoy pidiendo el revocatorio porque hace dos años fui diagnosticada con un liposarcoma en una pierna, y hasta ahora no he tenido ni siquiera una consulta oncológica porque las unidades para tratarla están cerradas”, reveló con todo el dramatismo que envuelve su caso, desde las inmediaciones de Ciudad Banesco, en Bello Monte, el otro perímetro de inicio de la jornada en la calle.

“No hay medicamentos tampoco y la única solución que me dan es que tome calmantes, y si me da el dolor muy fuerte es que me ponen morfina. ¿Cómo vive un país con hambre y muriéndose lentamente? Yo ya estoy sentenciada a muerte por el gobierno y hago responsable a Nicolás Maduro de mi deceso. Y lo hago responsable de lesa humanidad por violar mis derechos humano”, dijo, evidenciando un lamento común a innumerables pacientes en esta desasistida nación.

La ama de casa Ayrim Díaz, no podía ser más directa en su reclamo: “ya estamos cansados de hacer cola, ya estamos cansados del presidente. Queremos salir de él, de la inseguridad y de todo esto que nos está atacando ahora”.

Otra dama que se desempeña en los oficios del hogar, Edith Pedrozo, de 64 años de edad, se mostró agobiada por la escasez de los alimentos y por la discriminación de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción. “Estoy cansada de salir a comprar los jueves, que es cuando me toca, y llegar a mi casa con dos kilos de harina de maíz para comer toda una semana. Eso no es vida: yo quiero un cambio para toda mi generación, para mis hijos, para los hijos de mis hijos. Ya no se puede comer ni avena, porque está en 3.500 bolívares el paquete de 800 gramos. Los CLAP son la humillación más grande del mundo. A Tibisay Lucena le pido por favor que nos dé el visto bueno para el revocatorio; ella no pasa trabajo ni hace cola”, indicó.

Dalysé León, estudiante de Comunicación Social de la universidad Santa Rosa, aunque es joven está consciente de que “los venezolanos estamos en una dictadura. No hay un gramo de democracia. Maduro es nadie para decir si hay o no revocatorio: es nuestro derecho constitucional. Este año se tiene que ir”, espetó la cursante.

Tania Pérez, de oficios hogareños, “aquí no hay guerra económica, aquí lo que hay es una incapacidad del presidente para gobernar. Los CLAP son una medida de chantaje para los venezolanos porque estas bolsitas ni siquiera sustentan para quince días a una persona, mucho menos a una familia numerosa. A mí jamás me han llegado. Estamos prácticamente en una dictadura porque no tenemos derecho ni siquiera a una protesta pacífica”, aseveró, mientras urgía a las rectoras del ente comicial a respaldar la solicitud de la mayoría ciudadana.

A pesar de que la concentración de los pro-revocatorio no estaba limitada a las mujeres, ellas marcaron ayer la pauta. Aunque separadas por miles de militares, parecían enfrentarse a las mujeres del gobierno reunidas al pie de CNE.

Con información de AVN y Prensa Unidad.

Eduardo Martínez/VisiónGlobal/@ermartinezd

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