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Nicolás Maduro fracasa en su lucha contra el alza del precio del dólar

Nicolás Maduro fracasa en su lucha contra el alza del precio del dólar


La crisis económica en Venezuela se intensifica, mientras el gobierno muestra pasividad. El valor del dólar paralelo, el que se vende en el mercado negro, superó el jueves por primera vez la barrera de los 600 bolívares (ayer llegó a 612 bolívares). ¿Qué significa eso para un venezolano? Un sencillo ejemplo lo ilustra: quien gana un sueldo mínimo, que es de 7421,68 bolívares, sólo puede comprar 12 dólares al mes, si invierte todas sus ganancias.

Eso quiere decir que por día, quienes ganan sueldo mínimo apenas reciben 0,40 centavos de dólar.

¿Por qué hacer el cálculo con el mercado negro? Porque es el de más fácil acceso. En Venezuela hay control de cambio y los ciudadanos sólo pueden comprar dólares si el gobierno lo autoriza, luego de pasar por engorrosos procesos burocráticos en el Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex).

Justamente la dificultad para encontrar dólares oficiales hace que las personas acudan al mercado negro, incluyendo a comerciantes, por lo que buena parte de los precios de los productos que se venden en Venezuela dependen de la cotización del dólar paralelo: si éste sube, sube la inflación, pues en Venezuela casi no se produce nada.

Carlos Villalobos, dueño de una tienda de accesorios de teléfonos móviles en Caracas, importa buena parte de sus productos con el dólar paralelo. “Es imposible que no suban los precios. Las personas se quejan, pero cada vez es más difícil conseguir los dólares para poder traer la mercancía. Hay que ir al mercado negro”, señala.

Con el súbito aumento del precio del dólar paralelo se ha incrementado más la brecha con las tres tasas oficiales a las que el gobierno vende los dólares. Un dólar en el mercado negro es 97 veces más caro que uno de la tasa preferencial del CENCOEX, que es de 6,30 bolívares por dólar. El dólar paralelo también es 48 veces mayor que un dólar del Sistema Complementario de Administración de Divisas, la segunda tasa a la que el gobierno vende los dólares, a 12,80 bolívares.

El fracaso

Desde que Hugo Chávez le entregó el testigo, Nicolás Maduro prometió bajar el precio del dólar paralelo sin éxito. El 21 de marzo de 2013, a menos de un mes de la muerte de Chávez, el presidente Maduro prometió durante un programa de televisión: “Vamos a pulverizar el dólar paralelo. Nosotros lo vamos a someter, le vamos a torcer el brazo. ¡Vamos con todo!”.

Pero lo cierto es que eso no ocurrió. En aquel momento el precio del dólar paralelo rondaba los 24 bolívares y hoy asciende a 612 bolívares, un incremento de más de 2500%.

Este aumento, asevera el economista Alberto Martínez, afecta considerablemente a los venezolanos, porque todos los comerciantes se guían por el tipo de cambio paralelo, lo que hace que suban los precios. “¿Por qué? Porque el tipo de cambio de 12 bolívares por dólar, por ejemplo, es irreal. Eso no existe. El gobierno prácticamente no da dólares. La gente siempre va a buscar colocar sus presos de acuerdo con un dólar más real, y lo más real es el tipo de cambio paralelo”.

Mientras el dólar no para de subir, el gobierno no hace nada. El director de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, afirma que el presidente Maduro tiene las manos atadas, porque su popularidad es de apenas unos 25 puntos. Entonces, explica, no toma las medidas necesarias por el costo político que le podría representar.

La opción parece ser distraer la atención: mientras los precios suben, el gobierno instala “puntos calientes” en plazas del país para explicar por qué hay un conflicto limítrofe con Guyana. El nacionalismo siempre saca a Maduro de apuros, le brinda un respiro a la menguada popularidad.

¿Qué hacer con ese precio del dólar paralelo? Maduro sólo ha dicho que prepara planes que van a sorprender, más nada, y el gobierno retiró 1.500 millones de dólares de sus reservas en el Fondo Monetario Internacional.

Martínez explica que la solución es sencilla, pero el gobierno no la toma porque ideológicamente no le conviene. Explicó que en primer lugar se deben eliminar los controles de cambio y que la única vía racional de mejorar la situación del país sería llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

“Eliminas las distorsiones y obtienes un financiamiento subsidiado para atender problemas de pagos. El problema de Venezuela es que cayeron los precios del petróleo y no hay suficiente dinero para todas las importaciones que se hacen. Es simplemente eso”, señaló.

Dijo que este tipo de acuerdos establecen obligaciones que aumentarían la credibilidad de Venezuela y ayudaría a traer inversiones para recuperar la economía. “Habría que reducir el gasto público, eliminar el déficit fiscal, quitar controles de precios, acercar la economía al mercado. Eso generaría confianza, pero ideológicamente el gobierno no lo aceptaría“.

Emen

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