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¿Ocupación temporal? Cambian el nombre de panadería tomada en la avenida Baralt

¿Ocupación temporal? Cambian el nombre de panadería tomada en la avenida Baralt


El gobierno nacional cambió el nombre de la  panadería Mansion’s Bakery, ubicada en la esquina de Cuartel Viejo de la avenida Baralt, después de que fuera “ocupada temporalmente” este miércoles y asignada a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

El establecimiento ahora luce el nombre de “Minka” en su fachada. Sin embargo, no oferta pan para la mañana de este viernes. La santamaría está cerrada y por una puerta lateral son sacados productos como el pan canilla.

El personal de los CLAP explicó que el local fue tomado debido a que vendía el pan a sobreprecio y presentaba insalubridad.

En un letrero pegado en la puerta principal se indica que los panes que sacan en bolsas desde el interior de la panadería serán repartidos a los ciudadanos que reciben productos de los siguientes CLAP: Cuartel Miraflores, Jardín Miraflores, Nisia Jacinta y Victoria Altagracia.

Ciudadanos de la comunidad dijeron que no han recibido pan mediante este mecanismo. Algunos de ellos se encuentran cerca de la panadería en espera de respuesta sobre la oferta del alimento.

A partir del mediodía

La apertura oficial de la panadería para los transeúntes y clientes que no pertenecen a los CLAP de la zona se realizará desde el mediodía de hoy, según un aviso pegado en la entrada.

Foto @unidadvenezuela

Vecinos de la zona muestran indignación y confusión 

La toma de esta panadería por parte del gobierno causa indignación y conflictos entre los ciudadanos. Las personas que acostumbraban hacer las colas para comprar pan manifestaron su descontento, pues el comercio , está ocupado desde hace tres días por funcionarios de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), integrantes de los Comités Locales de Abastecimiento y Distribución (CLAP) e incluso colectivos, según denuncias de los trabajadores y de la comunidad.

José Matías, uno de los residentes de la zona, aseguró que anoche llegaron unos colectivos armados al sitio y amenazaron a quienes se encontraban frente al local, que ahora se llama “Minka” y muestra una nueva fachada. A juicio del ciudadano, tras la “ocupación temporal” se agravará la escasez de pan.

“No hay pan porque se está haciendo aseo”, dijo una persona de la junta interventora frente al negocio. Sin embargo, minutos después extrajeron varios sacos con canillas, los subieron a un vehículo particular y se los llevaron, lo que avivó el disgusto de los ciudadanos.

“Ellos lo que están haciendo es comiéndose toda la mercancía. Se llevan los panes en camiones”, denunció Ramona Morillo, empleada del sitio.

Las puertas del negocio permanecieron cerradas este viernes, ni siquiera a los empleados se les permitió ingresar. Una de las trabajadoras, que teme perder el empleo porque está embarazada, detalló que los funcionarios de la Sundde fiscalizaron el martes y el miércoles llegó la junta interventora.

Narró que cuando intentó ingresar el miércoles en la tarde un colectivo la amenazó con llevarla detenida. Agregó que el dueño del local no se ha comunicado con los trabajadores desde el lunes, se desconoce su paradero.

Emilio Dos Santos, empleado desde hace 25 años en el lugar, declaró que los dueños del negocio trabajaron durante años para mantener la panadería, por lo que le parece injusta la ocupación por parte del gobierno. Durante su declaración fue increpado por otra persona, quien lo amenazó con poseer un arma de fuego y con “enviarle” los colectivos.

“El proceso de fiscalización fue fatal, a nosotros nos cayó mal porque es nuestra fuente de trabajo. Esa no es la solución para abastecer, aquí se vendían 18 sacos de pan diario, desde las 8:00 am”, sostuvo Andri Armado, ayudante de pastelero.

Acotó que los precios estaban regulados, cumplían los requisitos sanitarios y fumigaban para mantener la higiene en el lugar.

Ramira Dávila, miembro del CLAP Arturo Michelena y del equipo interventor, no tiene la misma opinión. Dijo que en la panadería había acaparamiento, especulación e insalubridad producto de una “guerra económica”.

“Aquí vendían un cachito en 3.800 bolívares, ayer se vendieron en 1.500 bolívares con las mismas condiciones (…) Abrimos de acuerdo con la provisión que tenemos; será única y exclusivamente distribuido a través de los CLAP”, agregó Dávila.

Hoy hubo una reunión entre un representante de la junta interventora y los trabajadores en la calle, frente al negocio. El representante del gobierno indicó que la ocupación del comercio se oficializó este viernes.

Un ciudadano “interrogó” al funcionario: “Si tienes una nómina de 25 empleados, ¿les puedes pagar al vender los panes a 80 bolívares? Un personal que tiene 8 o 10 años, ¿cómo lo arreglas?”. La respuesta fue: “Cuando tenga el negocio te aviso, si no sabes lo que se está haciendo mejor que no opines”.

Los ciudadanos criticaron la medida. Aseguran que aunque antes se hacía cola, distribuían pan dos o tres veces al día. Coincidieron en que si había irregularidades lo recomendable era aplicar una multa y dejar una advertencia, “pero no quitarle su negocio”.

 

 

Abel López / El Nacional

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