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Ohio, Pennsylvania y Florida claves para llegar a la Casa Blanca

Ohio, Pennsylvania y Florida claves para llegar a la Casa Blanca


Los estados del cinturón industrial de Estados Unidos serán muy importantes en la elección del próximo noviembre

De los 11 estados considerados pendulares (swing states) en la elección presidencial de Estados Unidos, tres de ellos son clave para llegar a la Casa Blanca: Ohio, Pennsylvania y Florida.

Los tres juntos suman 67 votos electorales –de los 270 necesarios para ganar– suficientes para girar la balanza a favor de alguno de los candidatos.

En el sistema bipartidista de Estados Unidos, los swing states o estados “morados”, como también se les conocen, son aquellos que en unas elecciones votan por un partido y en otras por el otro.  Es por eso que las campañas concentran sus esfuerzos en esos estados, considerados como el verdadero campo de batalla.

Las elecciones en EEUU se definen por la cantidad de colegios o votos electorales que otorga cada estado. En la mayoría de los estados, el partido que gana se lleva el total de votos colegiados.

No todos los swing states otorgan la misma cantidad de votos electorales. Ohio, con 18;  Pennsylvania, con 20 y Florida, con 29, son los que más votos colegiados conceden. El resto de los swing states son más pequeños.

Hillary Clinton “necesita ganar, entre Ohio y Pennsylvania, al menos uno, porque si pierde Florida, Ohio y Pennsylvania la cosa se pone muy cuesta arriba”, señaló el internacionalista Iván Rojas, del Covri, que agrega que la demócrata parte con mayor número de colegios electorales que Trump gracias a los votos de los  estados considerados “seguros” para el partido azul.

Pero, las elecciones de este año tienen una particularidad: el mensaje proteccionista del candidato republicano, Donald Trump, ha calado muy bien entre los trabajadores blancos (blue-collar vote) del cinturón industrial de EEUU (Rust Belt).

Ohio y Pennsylvania forman parte del Rust Belt. Ambos, junto a Florida –un swing state por excelencia– pueden hacer la diferencia en noviembre.

“Para Trump, cuya ruta para los 270 votos electorales pasa a través del Rust Belt,  (Ohio) es aún más importante (de lo que fue) para los candidatos republicanos más recientes, dada la fuerza de Clinton en Florida”, anotaba semanas atrás el portal especializado Politico.

Ohio es considerado como uno de los grandes barómetros electorales de EEUU, debido a su diversidad demográfica. Aún más, desde 1960, el candidato que ha ganado en Ohio, gana la Presidencia de Estados Unidos.

Las elecciones de este año tienen una particularidad: el mensaje proteccionista del candidato republicano, Donald Trump, ha calado muy bien entre los trabajadores blancos (blue-collar vote) del cinturón industrial de EEUU (Rust Belt)

De acuerdo a Politico, Trump  podría tener buenos resultados en áreas del Rust Belt de Ohio, tradicionalmente demócratas, cuyos votantes están descontentos con la economía y compensar así su baja popularidad entre los republicanos más moderados del estado.

“¿Qué puede hacer Clinton? Apoyarse en otros políticos que llegan a esa zona. (Bernie) Sanders tiene un mensaje que puede llegar a esa zona. El vicepresidente Joe Biden que es de esas zonas del midwest (medioeste) también. Hillary difícilmente le va a llegar a esa gente”, consideró Rojas.

Pennsylvania entra en liza

Si Ohio es el estado “que hay que ganar”, Pennsylvania ha entrado entre los más competitivos, gracias a Trump, a pesar de que desde 1992 este estado vota por los demócratas.

Ubicado en el este de Estados Unidos, Pennsylvania integra también el Rust Belt y, por tanto, es estratégico para Trump.

Florida es el tercer estado que otorga más votos, por detrás de California (55) y Texas (38), pero California es un estado “seguro” para los demócratas, al igual que lo es Texas para los republicanos. De allí la importancia de Florida

“Trump ha atacado esa fibra de descontento del hombre blanco que trabaja en las fábricas que han cerrado y que han perdido muchos empleos”, remarcó Rojas. Sin embargo, el magnate tiene problemas con los republicanos más ricos y educados, especialmente, en los suburbios de Philadelphia.

Florida, el estado clave

Con 29 votos electorales, Florida es el swing state más codiciado. Barack Obama lo ganó en 2012, pero con un margen muy pequeño.

Florida es el tercer estado que otorga más votos, por detrás de California (55) y Texas (38), pero California es un estado “seguro” para los demócratas, al igual que lo es Texas para los republicanos. De allí la importancia de Florida.

Florida es un estado muy diverso, no solo por la población latina.  “El norte se considera parte del Sur de EEUU: Georgia, Alabama, Missouri, Lousiana, y no tiene nada que ver con Orlando y Miami… El norte es fuertemente republicano y Orlando y Miami-Dade son fuertemente demócratas”, dijo Rojas, aunque agrega que la población de la parte sur del estado (Orlando, Tampa, Miami) es mucho mayor que la del norte.

Las elecciones de EEUU de 2016 podrían, incluso, hacer voltear a estados que históricamente han votado demócrata o republicano y hacerlos determinantes en la elección. “Los estados en juego que pueden voltearse son importantes si los resultados son estrechos”, apuntó Steffen Schmidt, profesor de la Universidad de Iowa.

Según una lista elaborada por Politico, el resto de los swing states son: Nevada, Colorado, Iowa, Michigan, Nueva Hampshire, Virginia, Carolina del Norte y Wisconsin. Nevada y Colorado han registrado un incremento de la población latina, lo que podría favorecer a los demócratas. Carolina del Norte podría también jugar a favor de Clinton por el porcentaje de afroamericanos.

Las recientes encuestas favorecen a Clinton en la mayoría de los swing states, pero aún quedan tres meses de una campaña que promete una guerra sin cuartel.

Agencias

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