Visión Global

Remate Electoral

Remate Electoral


Durante el último año el ejecutivo ha adelantado gran cantidad de obras públicas, en un intento por mejorar su credibilidad entre una población que cansada de la escasez y la inseguridad, le ha dado la espalda al proceso revolucionario iniciado, por el fallecido expresidente Chávez, hace casi 17 años.

Los caraqueños somos testigos presenciales, con solo al salir a la calle, que el gobierno ha puesto todas sus cartas sobre la mesa para tratar de cambiar la tendencia que indica que por primera vez, desde 1998, la oposición tiene grandes posibilidades de recuperar un bastión tan importante como lo es el poder Legislativo a través de una cómoda victoria en los comicios parlamentarios, que se llevarán a cabo el próximo 6 de diciembre.

Cuando se escucha al Presidente de la República y algunos de los grandes líderes del sector oficialista decir que en las próximas elecciones deben obtener la victoria “como sea”, la mayoría imagina un escenario de violencia propiciado por el gobierno; sin embargo, la logística empleada por la actual administración muestra como a través de una gran inversión en proyectos sociales e infraestructura intentan recuperar la intención del voto.

El candidato a la Asamblea Nacional y exministro de Transporte Terrestre y Obras Públicas, Haiman El Troudi, después de la reinauguración de la estación Ayacucho del metro Los Teques manifestó que “hoy estamos hablando a través de las obras porque como nos enseñó el comandante Chávez ‘obras son amores’, y a pesar de la guerra económica que han desatado contra el pueblo aquí está el Gobierno Bolivariano dando respuesta siempre favoreciendo a las mayorías nacionales, ¿Quién puede imaginarse que con estas dificultades pudiéramos estar inaugurando este tipo de grandes obras?”.

Palabras que demuestran como cualquier inauguración puede ser utilizada como propaganda política, porque simplemente se felicitan por llevar a cabo su trabajo, pues es responsabilidad del Estado asegurar el bienestar social de los habitantes de la nación, dotándolos de una infraestructura que cubra con sus necesidades básicas.

Al menos así debe ser en Venezuela según nuestra carta magna, que en su preámbulo establece que fue creada con “el fin supremo de refundar la República para establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural en un Estado de justicia, federal y descentralizado (…) asegure el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la justicia social y a la igualdad sin discriminación ni subordinación alguna” bellas palabras, pero seamos sinceros, sin una buena infraestructura no es posible nada de lo anteriormente expuesto.

¿Pero qué pasa cuando todas estas obras, de envergadura o no, conviven en una metrópolis como Caracas? La respuesta la encontramos sus habitantes, todos los días, a través de innumerables calles y avenidas cerradas al mismo tiempo, lo que a su vez se traduce en interminables trancas del parque automotor, las cuales colapsan la ciudad.

Una mala planificación en infraestructura es tan o más nefasta que una inacción, porque termina arruinando el día a cientos de miles de personas que deben transitar por estas vías públicas, las cuales deberían ser trabajadas con cronogramas que no afecten a la población de manera simultánea y en horarios preferiblemente nocturnos para evitar la conglomeración.

Así opina el señor Tito Carlos, residente de la parroquia el Valle desde hace más de 30 años, quien muestra su molestia por la forma en que se realizan estas obras de manera arbitraria sin pensar en los habitantes de las zonas aledañas “durante un domingo hice un trecho que generalmente se hace en 10 minutos en casi una hora porque tenían cerrada la autopista y también las vías alternas realizando otros trabajos, deben pensar en la molestia que ocasionan a la población al querer hacer el trabajo de años en unos pocos meses, deben planificar mejor”.

Celia Herrera, presidente de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Transporte y Vialidad, cuestiona la manera en que se han desarrollado algunas obras: “A Caracas le hacía falta mayor interconexión norte-sur. Eso supone pasarle por encima del río Guaire y Valle, pero es cuestionable la forma. Para el viaducto de la Valle-Coche debieron hacerse estudios hidráulicos y de impacto ambiental que no existen o no se conocen”.

Herrera también opina que el Ministerio de Transporte es inconsistente con sus propios objetivos: “Quieren mejorar el transporte público, pero luego de que hacen la obra se dan cuenta de que no pasan por ahí los autobuses. Hablan de movilidad sostenible, pero el ciudadano no puede cruzar el Guaire a pie”. Desde inicios de este año se estudiaba la posibilidad de hacer un puente peatonal entre Chacaíto y Las Mercedes, sin embargo hasta la fecha no se ha iniciado su construcción.

Por su parte, el secretario general de la Asociación Integral de Políticas públicas, Eduardo Páez-Pumar explica que los puentes instalados sobre el río Guaire entre Las Mercedes y Bello Monte incumplen las normas de ingeniería. “Las barandas son el soporte de los puentes provisionales. Si un vehículo impacta la baranda y la deforma, el puente podría colapsar. Eso estuvo cerca de suceder el año pasado. Esto se debe a que algunos de ellos tienen grados de curvatura que se hacen muy difíciles para la maniobra de los conductores”.

El ingeniero señala lo importante que es la construcción de nuevas vías alternativas, pues todo el sistema vial converge en la Francisco Fajardo, por lo que propone “empalmar la Valle-Coche con Caricuao a través de un túnel, construir el proyecto existente de la perimetral del sureste y extender la avenida Libertador por debajo del aeropuerto La Carlota hasta El Cafetal”.

Mientras tanto continua el caos que tenemos que soportar todos los caraqueños por ser año electoral, donde el gobierno echa el resto para intentar revertir una tendencia que se antoja irreversible para el grueso de los estadistas criollos, quienes aseguran que hemos llegado a un punto sin retorno.

Sin embargo, sus partidarios creen firmemente en que esta estrategia funcione como otras tantas que han realizado en el pasado para rematar la faena de las campañas electorales, a pesar del descontento general de los habitantes de la capital, que cansados de las interminables trancas culpan al gobierno y su mala planificación, por lo que dicha estrategia podría ser contraproducente en el golpe de efecto que buscan quienes la aplican.

Será entonces después del 6 de diciembre que sabremos si esta estrategia fue realmente efectiva o si los venezolanos abrimos de una vez por todas los ojos y no nos dejamos engañar por este “remate electoral” del cual tantas veces hemos sido victimas.

Valentín Romero / @valentin_angelr / Visión Global

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529