Visión Global

“Saldos del populismo”, por Margarita López Maya

“Saldos del populismo”, por Margarita López Maya


Margarita López Maya / @mlopezmaya

 

 

El populismo, una manera de hacer política muy popular en América Latina, tuvo con Hugo Chávez en Venezuela un momento estelar. Su discurso maniqueo del “pueblo” enfrentado a “oligarquías” encontró tierra fértil en un país asolado por años de retroceso económico, un ensalzamiento de la antipolítica y la aparición de un líder de verbo encendido, polarizado y con otras cualidades carismáticas.

Líderes populistas los hay de izquierda y de derecha. Pero suelen dejar los mismos saldos. Por el lado positivo, inclusión social y política de sectores hasta entonces excluidos, lo que mejora condiciones para la democratización de sociedades con problemas de desigualdad, racismo y discriminación social. El discurso populista de los buenos contra los malos despierta grandes entusiasmos, que actúan cohesionando sectores débiles y dispersos e impulsando cambios en relaciones de poder agotadas e injustas. Empero, como forma de gobierno genera también consecuencias negativas. Y cuando se prolonga en el tiempo, como en nuestro caso, gracias a la prosperidad petrolera, termina siendo peor el remedio que la enfermedad.

Venezuela es hoy un país colapsado. Chávez y su sucesión por parte de su entorno gris y ensimismado, lleva un curso trágico. Chávez destruyó una institucionalidad democrática ya frágil, para entronizar la arbitrariedad en el poder como virtud, legitimando los deslates que hoy presenciamos. Convirtió el discurso maniqueo y violento en oficial, despreciando las reglas de convivencia tolerante y pacífica. Repartió generosamente ingreso fiscal petrolero, sin sembrar un modelo productivo capaz de darle de comer, mucho menos sacar de la pobreza definitiva, a millones de venezolanos.

La gran fortaleza del populista son las emociones o lealtades que despierta entre sus seguidores, que perduran en el tiempo. Remontar las nefastas consecuencias de este estilo político va a ser difícil y lento. Requiere de ciudadanos y dirigentes con prácticas políticas alternativas, más racionales que emotivas, más responsables e incluyentes. Salidas reales ameritan trabajar sin prisa pero sin pausa, recuperando los valores de la razón y la legalidad, de la sinceridad, de la verdad, imprescindibles en el ejercicio de la política democrática.

 

 

Publicado en Últimas Noticias el 16 de junio de 2014

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529