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Se desmorona el cártel de la Fifa

Se desmorona el cártel de la Fifa


Rafael Esquivel, presidente de la FVF, arrestado junto a otros 6 funcionarios de la Fifa en Suiza, acusados de varios delitos de corrupción, fraude, extorsión y soborno. El escándalo de corrupción salpica a dirigentes del sur y el centro de América. La bomba estalla dos días antes de las elecciones de la presidencia del ente

El imperio de corrupción en el fútbol comienza a derrumbarse; las esferas de poder del máximo organismo del balompié mundial nunca habían estado tan expuestas como hoy. Lo que era un secreto a voces se transformó en una realidad con etiqueta de escándalo mediático, cuando siete altos funcionarios de la Fifa, incluyendo a Rafael Esquivel, el por ahora mandamás de la Federación Venezolana de fútbol, fueron arrestados ayer en el lujoso hotel Baur au Lac de Zúrich y el hotel Renaissance, donde se encontraba el funcionario venezolano.

Esquivel, junto al resto de los detenidos, fue suspendido ayer mismo por su propia institución (Fifa), cuya Comisión de Ética anunció que decidió imponer a 11 personas la prohibición temporal de participar en actividades relacionadas con el fútbol, tanto en el ámbito nacional como internacional. Las personas sancionadas son: Jeffrey Webb, Eduardo Li, Julio Rocha, Costas Takkas, Jack Warner, Eugenio Figueredo, Rafael Esquivel, José Maria Marin, Nicolás Leoz, Chuck Blazer y Daryll Warner, quienes serían extraditados a Estados Unidos.

El operativo sin precedentes, gestado al mejor estilo de película hollywoodense a tan sólo dos días de las elecciones de la Fifa, fue llevado a cabo por la policía suiza, a pedido de la Justicia estadounidense, que habría comenzado la investigación hace 20 años. Las acusaciones señalan a otros siete funcionarios, en su mayoría de Centroamérica y el Caribe, a quienes las autoridades persiguen para someterlos a la justicia.

La policía llegó al hotel vestida de civil, solicitó las llaves de las habitaciones y se dirigió a cada una de estas para capturar a los señalados.

El móvil de los señalamientos incluye una lista interminable de delitos dentro de los que se pueden citar: fraude masivo, extorsión, fraude electrónico, sobornos, blanqueo de dinero y actividades ilegales para el enriquecimiento personal.

La corrupción rampante que llenó las arcas de los funcionarios implicados podría haber empezado hace 24 años, según apuntó Loretta Lynch, Fiscal General de EEUU, en la rueda de prensa que destapó los ardides de los hombres de saco y corbata que manejan el fútbol a su antojo. El enriquecimiento por soborno asciende a la astronómica cifra de 150 millones de dólares. En cuanto a nacionalidades, América Latina y el Caribe acaparan los involucrados, quienes sostenían reuniones en suelo estadounidense para el tramado de sus acciones fraudulentas, realizando los pagos correspondientes en bancos de la nación norteamericana.

“La corrupción, los sobornos y el dinero ilegal se transformaron en la manera corriente de hacer negocios dentro de la Fifa y fue creada una cultura de corrupción que pudrió el deporte más grande del mundo”, expresó James B. Comey, Director del FBI.

El origen

El bochornoso caso destapado a escasas horas del proceso de sufragio de la Fifa debilita la imagen del máximo jerarca del organismo rector del balompié, Josepp Blatter, aunque aún no se le haya imputado ningún delito.

El método para elegir las sedes de los Mundiales de Rusia (2018) y Catar (2022), tachado de fraudulento por la crítica universal, parece haber encendido la mecha que amenaza con quemar las barbas de los poderosos del fútbol.

Un proceso de licitación viciado para las dos sedes, realizados casi a la par, y en la que solo participaron 24 funcionarios, grupo potencialmente manipulable por lo reducido, levantó las suspicacias de la prensa en todo el globo. El tabloide británico Sunday Times en 2014 publicó que el exdirectivo de la Fifa, Mohamed Bin Hammam, desembolsó cinco millones de dólares a autoridades del fútbol de África para comprar el Mundial para Catar.

Esquivel manchado 

El hispano-venezolano Rafael Esquivel tampoco se ha salvado de la quema del denominado Fifagate. Uno de los hombres más influyentes del fútbol sudamericano, actual vicepresidente de la Conmbeol y presidente de la FVF desde 1988 cayó en la red de la justicia, presuntamente investigado en razón del manejo inadecuado de los derechos televisivos, tema que él mismo trató en la palestra pública hace un par de semanas.

El presidente de la Asociación Zuliana de Fútbol, Adelis Fusil, quien se encuentra en Zúrich, como parte del tren directivo de la FVF que acompaña a Esquivel, relató a La Verdad cómo se desarrollaron los hechos: “Yo estaba en otra habitación en el hotel Renaissance. En la mañana nos enteramos de lo sucedido. Todo está muy tenso. Por las informaciones que se escuchan, esto apenas es el comienzo”,

Además, el dirigente zuliano señaló que a “Esquivel le imputan por unos contratos de derechos de televisión”, pero que el caso “va más allá porque hay muchos intereses creados, incluyendo la sede del Mundial”, remató.

En cifras

5.700 millones de dólares son los ingresos de la Fifa registrados de 2011 a 2014.

47 cargos se le imputan a los funcionarios implicados en el escándalo de la de la Fifa.

Los detenidos 

– Rafael Esquivel (España-Venezuela), 68 años

Presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, desde 1988.

– Jeffrey Webb (Islas Caimán), 50 años

Vicepresidente del comité ejecutivo de la Fifa y actual presidente de la Concacaf, desde 2012.

– Eugenio Figueredo (Uruguay), 83 años

Presidente de la Federación de Uruguay (1997-2006), también vicepresidente de la Fifa y hasta 2014 presidente de la Conmebol.

– Jose María Marín (Brasil), 83 años

Presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (2012-2015).

– Eduardo Li (Costa Rica), 56 años

Presidente de la Federación Costarricense de Fútbol (desde 2007).

– Julio Rocha (Nicaragua), 64 años

Oficial de desarrollo de la Fifa. Ex vicepresidente de la Federación Nicaragüense de Fútbol (1986-2012).

– Costas Takkas (Reino Unido), 58 años

Secretario del presidente de la Concacaf y exsecretario de la Federación de las Islas Caimán.

Chuck Blazer, el espía en la Fifa

El exsecretario general de la Concacaf, Chuck Blazer, habría fungido como el espía infiltrado por el FBI en la FIFA para destapar las tretas del organismo que tiene sede en Zúrich. Según afirmó el año pasado el rotativo neoyorquino, Daily News, el funcionario americano colaboró con la FBI y la Hacienda de EEUU para ahondar en las investigaciones, empleando un micrófono debajo de su traje para caputar declaraciones de lo que se tejía en las reuniones de la FIFA.

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Diario La Verdad

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