Visión Global

“Si no cambiamos pronto de dirección acabaremos donde estamos yendo”, por Ysaira Villamizar

“Si no cambiamos pronto de dirección acabaremos donde estamos yendo”, por Ysaira Villamizar


Si no cambiamos pronto de dirección acabaremos donde estamos yendo”

Ysaira Villamizar

Tal vez muchos venezolanos presencien con asombro la irracionalidad, la desproporcionada violencia (balas contra piedras) con que el gobierno ha venido actuando para combatir las protestas que buena parte de la población del país ha venido desarrollando. Y aunque la censura o autocensura limitan mucho la difusión de imágenes, la tecnología accesible, las redes sociales, demuestran una vez más el poder de transmisión en tiempos reales. Lo escrito escrito está, frase memorable de Pilatos que hoy equivale a la fuerza contundente de un twitter, como aquél que llamó a “un ataque fulminante” (Ameliach en Carabobo); equivale a lo “filmado filmado está”, imágenes que permiten, sin posibilidad de argumentar montajes, reconstruir los fallecimientos (asesinatos) de Bassil Da Costa (tiro en la cabeza, 12F),  Robert Redman (tiro en la cabeza 12F), Génesis Carmona (tiro en la cabeza, 18F), Alejandro Márquez (traumatismo craneal, 19F), Geraldine Moreno (muerte por descarga de perdigones, 22F), ¡todos civiles!, estudiantes, profesionales universitarios, obreros como Bassil. Hechos en los cuales están perfectamente identificados sus ejecutores. Son parte de los más de veinte venezolanos fallecidos desde el  12 de febrero, día de la juventud. Por cierto, en una nota firmada por la unidad de investigación de El Nacional y 7 Días, se lee: “Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional, afirmó en su programa de VTV “Con el mazo dando”, que el ingeniero (Márquez) era un mercenario que fue asesinado por sus compañeros. Sus únicas pruebas fueron fotografías del facebook de Márquez que lo mostraban con lo que parecían vestimentas y armamentos militares. El diputado obvió que la víctima practicaba un deporte denominado air soft, como lo aclaró la Federación Venezolana de la disciplina en la que se usan réplicas de armas y atuendos semejantes a los de los soldados.”

Quienes no tienen acceso a internet reciben de amigos o familiares informaciones directamente por teléfonos. Los reportes son similares y relatan cómo actúan civiles armados con protección del gobierno, grupos de civiles infiltrados o motorizados que irrumpen contra los manifestantes, penetran en sectores residenciales considerados como “escuálidos y agresivos”, causan destrozos a bienes como vehículos y cumplen la misión de generar terror.. Pero más allá de los hechos, de los acontecimientos dramáticamente cotidianos desde el 12 de febrero hacia acá, a los venezolanos nos angustia la ambigüedad con que el gobierno maneja los publicitados intentos por encontrar las vías para una salida democrática, pacífica a esta crisis que tiene aristas económicas, sociales y, por supuesto, políticas.

Vemos como constante, la política de hacerse los locos frente a las agresiones contra una población que manifiesta legítimamente ante un conjunto de políticas equivocadas, envueltas dentro de un evidente apartheid de nuevo tipo.

Lo vemos todos los días. Lo oímos hora a hora. A cada llamado a una supuesta paz o conciliación, sigue un discurso de insultos,  discriminaciones y acentuación  de la presencia de cuerpos policiales, uniformados o no uniformados que, no sólo con su indiferencia, sino con su complacencia, amparan a los que atacan al pueblo, diríamos  a los “paramilitares de la revolución”.

Con asombro leemos el llamado que hace el Presidente: “Yo llamo a los movimientos sociales, a las comunas, llamo a todo el pueblo a hacer valer en su comunidad la orden de nuestro comandante Hugo Chávez, candelita que se prenda candelita que se apaga”. ¿Y de qué manera piensa o sugiere el Presidente que estos colectivos harán valer la orden de apagar candelas? ¿Cuáles instrumentos “supone” el Presidente que esos colectivos disponen para apagar las candelitas?. Con la misma energía de este llamado, también afirmó: “hoy intentaron explotar 15 túneles de la vialidad nacional e intentaron explotar puentes, viaductos, autopistas”.  ¡Cómo deseamos que con la misma espontaneidad con que el Presidente de la nación hizo semejante afirmación, nos presente las evidencias de las referidas intenciones: ¿a cuáles puentes, cuáles autopistas, quiénes lo iban a hacer, con qué fuerza contaban, cómo lo iban a hacer? Y con la misma energía que da controlar el poder, dispusiera de una vez por todas el desarme de los colectivos!.

Ya comenzamos a ver los frutos de los llamados. Entendemos que es precisamente ésa la estrategia política del gobierno. Ante la persistencia de las protestas del pueblo, -que el oficialismo no sabe acallar con respuestas-, los gobernantes perdieron rápidamente la paciencia; cambiaron las conferencias de paz (¿seudo?) –camino muy largo, pensarán- por la ruta corta para acabarlas: el terror y la violencia “no oficial”. Es lo que está ocurriendo a lo largo y ancho del país y que en Barinas ha tenido expresiones concretas en urbanizaciones como Los Jardines, Villa Kristal, Terracota. Militares contra civiles y donde se han organizado a civiles para que actúen contra civiles.

Sí. Lo que usted amigo lector está pensando. Nos atormenta estar al borde de una conmoción, de una guerra civil que no queremos vivir, aunque ella supone dos bandos armados y aquí las armas están de un solo lado. Nos asombra, más allá de la irracionalidad, la desproporcionalidad de la violencia con que el gobierno ha venido actuando, porque en otros casos lo ha hecho (los merideños, por ejemplo, lo pueden recordar cuando la protesta por el cierre de RCTV). Eso no nos asombra. Sí,  la poquísima habilidad política para manejar una crisis que con sólo oír a medio país y corregir rumbos erráticos hubiese podido reunir a las voluntades nacionales por la paz, la reconciliación y el trabajo productivo. ¿Qué revolución es ésta que atenta contra su propio pueblo?. La dirección política opositora tiene un papel de altísima responsabilidad en este momento histórico del país. Vale citar entonces a Irving Corey: “Si no cambiamos pronto de dirección acabaremos donde estamos yendo”

 

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529