Visión Global

Toma de Caracas: Sitiado Maduro en Miraflores

Toma de Caracas: Sitiado Maduro en Miraflores


La Toma de Caracas este jueves 1-S resultó un éxito innegable para los pro-revocatorio. Los observadores más conservadores estimaron, en no menos de un millón de manifestantes, la cantidad de venezolanos que se lanzaron a las calles de la ciudad capital para reclamar la realización del referendo revocatorio presidencial en el 2016.

Este objetivo fue alcanzado. Aunque era la principal meta, la magnitud de la protesta excedió las pretensiones opositoras. Con lo que el descontento de la población llevó a otro nivel el rechazo al presidente Nicolás Maduro.

Estrategia equivocada

El gobierno, que sigue creyendo suyo el favor del pueblo, sigue divorciado de la realidad. Así lo evidencian las medidas intentadas para bloquear la realización de la toma de Caracas de este jueves.

Todas las medidas demostraron fracasar en sus intentos. Y no podía ser de otra manera, dados los resultados de la elecciones parlamentarias de diciembre del 2015.

Recordemos que en estas elecciones el gobierno fue rebasado en votos en todos los municipios del área metropolitana. Siendo extensiva esa derrota al estado Vargas y al estado Miranda.

Si bien obtuvieron unos escasos triunfos en el Tuy y en Antímano, la diferencia fue ínfima. Aunque hace dos días en la población tuyera de Charallave, donde ganara la diputación Elías Jaua, debieron llevar gente de Caracas para poder mostrar un lleno en la avenida Bolívar.

Y esa disminución del apoyo en el Tuy tampoco debe sorprender. En lo que va del 2016, los habitantes de esa zona del estado Miranda están fuertemente afectados por la hambruna y las bandas de delincuentes que controlan las poblaciones, las carreteras y las zonas rurales.

En este contexto adverso a Maduro, el cierre de las vías de acceso a Caracas carecía de sentido práctico. No en vano los resultados de sondeos recientes de la encuestadora Ceca, había revelado que 6 de cada 10 habitantes de Caracas manifestaba su decisión de participar de la protesta.

Sacando cuentas de pulpero, esa proporción conservadoramente arroja que no menos de un millón 200 mil manifestantes no podían ser bloqueados. Ya estaban dentro de la ciudad.

Por otra parte, los intentos de bloqueo parcialmente lograron su objetivo. Lo que en esos casos produjeron un piquete adverso.

Los venezolanos del interior del país, a quienes se le impidió venir a Caracas, participaron con mayor decisión y hasta con rabia en protestas locales. Se puede decir que el bloqueo gubernamental impulsó protestas en todo el país, que en un principio, no estuvieron programadas. Pero el gobierno lo logró.

La suspensión de los mega mercados en tres enclaves estratégicos de la ciudad (La Carlota, Los Próceres y la avenida Bolívar) resultarían también victimizadas por la estrategia de Maduro.

En efecto, la infraestructura vial por falta de mantenimiento y de oportunas expansiones, se ha transformado en cuellos de botella para la circulación inter urbana.

Con la instalación de alcabalas, chequeo de documentos y paralización de la circulación en las principales autopistas, se vio retrasado -y al final impedido- el traslado de la carga de alimentos a la capital.

En condiciones normales no hay suficiente comida para todos. Bloqueando las vías de acceso a los pro-revocatorios, el suministro se agudizó. No había productos para proveer a los mega mercados.

En consecuencia, tuvieron que suspenderlos y echarle la culpa a la oposición. Lo que hicieron en un escueto comunicado en la noche del miércoles.

Sin embargo, más de 100 mil habitantes del interior del país lograron perforar el cerco establecido alrededor de la capital.

Uno a diez

Es así como de la estrategia original, solo le quedó al presidente Maduro la realización de un mitin en la avenida Bolívar. Un escenario que podía impresionar en la década de los 70, pero que 40 años después no asusta a nadie.

La vieja estimación policial, de cuantas personas caben en la avenida Bolívar, arroja una cifra de no más de 125 mil personas.

Eso, si están apretujados, pegados del Centro Simón Bolívar por el oeste, y hasta el puente que lleva al Alba Caracas por el este; y con la exagerada condición, de que en cada árbol y poste, estén encaramados no menos de tres personas.

Los pro-revocatorios al contrario, lograron llenar la avenida Francisco de Miranda en casi toda su extensión, y la avenida Río de Janeiro.

Al comparar las cantidades de participantes, de una y otra manifestación del día de ayer –y especulando con exageración un lleno de la Bolívar- debe decirse que la proporción es uno a 10.

Por cada persona que fue apoyar a Maduro, ayer habían 10 personas que lo rechazaban.

Maduro sitiado

En Caracas el chavismo está cercado desde diciembre del 2015. Maduro se ha negado a verlo, y por tanto a aceptarlo.

Ayer, con la Toma de Caracas, geográficamente hablando se confirmó ese cerco. En la Bolívar, en una prueba de fuerza, Maduro y su alto mando de la revolución resultaron rodeados por más de un millón de opositores.

Por todas la avenidas de oeste a este, y de este a oeste, caminaban miles de personas hacia los puntos de concentración. Pero también avanzaban desde el sur, y bajaban desde el norte.

A partir de este jueves ya no hay dudas. Maduro quedó sitiado en Miraflores. Lugar a donde se retiró al terminar de pronunciar un patético discurso en la avenida Bolívar.

Eduardo Martínez/VisiónGlobal/@ermartinezd

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529