Visión Global

Un club que es demasiado porno hasta para Las Vegas

Un club que es demasiado porno hasta para Las Vegas


Se ha ganado su sobrenombre de Ciudad del Pecado a pulso. El juego, el alcohol y la prostitución legal en los condados vecinos convierten a Las Vegas (Estado de Nevada, EE.UU.) en uno de los destinos turísticos por antonomasia en busca de la diversión, el vicio y las segundas oportunidades. Perotodo tiene un límite, como acaba de comprobar un club que puede ser cerrado por obsceno.

Y es que el hotel y casino Palazzo, propiedad de Las Vegas Sands del multimillonario Sheldon Adelson, quiere desalojar The Act, un club de espectáculos que lleva en funcionamiento 10 meses, por sus provocadoras actuaciones.

Los actores, prácticamente desnudos, arrojan preservativos al público y simulan actos sexuales. Algo que no ha gustado nada a los responsables del casino que consideran que se han pasado de la raya, terminando así con su paciencia.

Al parecer, el desencadenante se produjo cuando los funcionarios de seguridadacudieron a ver el espectáculo, haciéndose pasar por turistas. Salieron tan escandalizados que el objetivo es cerrar cuanto antes el club y romper el contrato de diez años que habían firmado. No será fácil, ya que depende de la decisión del juez de distrito que está estudiando el caso.

A la espera de su resolución, The Act sigue funcionando y sus responsables se defienden de estas acusaciones, matizando que Las Vegas Sands tenía constancia del tipo de espectáculos que realizaban.

“Las autoridades del casino estaban al tanto de nuestras características”, afirma Sean Dunn, director de eventos especiales del club, que además remarca que los administradores del Palazzo han asistido a menudo a sus espectáculos sin queja alguna.

Este hecho muestra que Las Vegas tiene unos límites muy claros y definidos, pese a la imagen inversa que suele haber en el imaginario colectivo. Una imagen que los propietarios de los hoteles y casinos explotan hábilmente – ciudad del vicio y el pecado-, y que consigue atraer a más de 40 millones de visitantes al año.

“Creo que existe la impresión de que en Las Vegas pasa de todo, que no hay límites. En realidad, nada más alejado de la verdad”, explica Lynn Comella, profesora de sexualidad y estudios femeninos en la Universidad de Nevada.

Opinión que comparte Michael Green, profesor de Historia en el Colegio del Sur de Nevada. “El objetivo de Las Vegas era ser suficientemente pícaro como para atraerte pero no lo demasiado como para rechazarte”, explica.

Y es que a pesar de su fama, es prácticamente imposible encontrar clubes de desnudos en el bulevar principal o en los hoteles y casinos. Los que quieren acudir a este tipo de espectáculos se tienen que alejar de las zonas más turísticas.

Un extremo que demuestra que la Ciudad del Pecado también tiene sus reglas, aunque disgusten a más de uno.

 

AP

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529