Visión Global

Un país hastiado por la crisis de desabastecimiento y por la mayor inflación del planeta

Un país hastiado por la crisis de desabastecimiento y por la mayor inflación del planeta


.

“Todos los días el caos tiene una forma distinta. Esta vez se llama Farmatodo. El desvarío se incrementa.” El escritor Leonardo Padrón resumió en 18 palabras la última arremetida del chavismo contra la empresa privada, otro golpe económico donde más le duele al país: la distribución de medicinas, alimentos y productos básicos, cuya escasez provoca múltiples colas y más desazón a lo largo y ancho de Venezuela.

“Les pusimos los ganchos [esposas] y están presos. Todo aquel que use sus empresas para dañar al pueblo tendrá que pagar con la cárcel”, amenazó Nicolás Maduro luego de “detectar” que las autoridades de la cadena Farmatodo estaban “conspirando”, “irritando al pueblo” y “buscando mantener la sensación de colas”. Se trataría de “una táctica guerrillera”, ya que, según el presidente venezolano, el gobierno los está “desinflando y derrotando”.

La noticia cayó como una bomba en un país hastiado por la crisis de desabastecimiento y por la mayor inflación del planeta. Un país con colas todos los días, donde Farmatodo, la cadena que hoy sufre el tsunami revolucionario, vendió con mayor o menor acierto sus productos. Eso sí, las colas en sus 167 farmacias (que cuentan con 2,5 millones de clientes semanales) son inferiores a las que todos los días exhiben cadenas estatales como Bicentenario o Mercal.

Cinco gerentes, detenidos en la noche del sábado por el Servicio Bolivariano de Información (Sebin), fueron puestos ayer en libertad, mientras que el dueño y uno de sus ejecutivos principales permanecían en custodia anoche. La intervención gubernamental provocó ayer nuevas colas e, incluso, se vivieron escenas de caos en algunos locales.

Farmatodo, creada hace 96 años y que opera en otros países del continente, emitió un comunicado para recordar que superó hasta 60 inspecciones. “Durante los últimos meses hemos tenido que tomar una serie de medidas especiales, las cuales requirieron un alto compromiso por parte de ustedes, para agilizar aún más la llegada de los productos”, señaló la nota.

Era una forma de explicar que la cadena atendió las demandas del gobierno para regularizar la venta de productos, imponiendo productos limitados para cada comprador. Pese a las explicaciones, la Superintendencia de Precios Justos abrió un procedimiento por “irregularidades”.

Maduro está decidido a incorporar a la cadena, de forma forzosa, “al sistema de distribución público de la Misión Alimentación”. Ayer se desconocía si esta intervención acabará en expropiación o simplemente en un castigo público para una cadena convertida en chivo expiatorio, según analistas.

Jorge Roig, presidente de la patronal Fedecámaras, salió en defensa del empresariado venezolano, al que el chavismo pinta como “burguesía parasitaria”. Y lo hizo con contundencia: “Farmatodo es ejemplo de empresa exitosa, ética y socialmente responsable. Toda nuestra solidaridad. Llevan 96 años apostando por el país, mientras que los maletineros [empresas fantasma cercanas al poder que en 2013 arrebataron al país más de 20.000 millones de dólares] se roban los recursos”.

El gobernador opositor Henrique Capriles también criticó con vehemencia la arremetida contra una empresa “ejemplo de esfuerzo privado exitoso”.

“Estamos hablando de acabar con lo poco que queda. Cada vez que Nicolás [Maduro] abre la boca, se profundiza la crisis, crece la desconfianza. Y así nadie va a invertir”, dijo Capriles.

La intervención gubernamental recorrió el país de cabo a rabo, provocando el susto en unos y la alegría en otros, quienes creen la retórica revolucionaria de que en Venezuela se libra una guerra económica de las fuerzas del mal contra el chavismo. Cada vez son menos (18% según las últimas encuestas), pero el gobierno cree que con medidas parecidas a las superrebajas socialistas de 2013, que apuntalaron el triunfo en las elecciones locales, volverá a subir en las encuestas.

La discusión estaba abierta ayer entre las mesas de la panadería Royal, en el barrio caraqueño de Santa Mónica. Opiniones mayoritariamente discrepantes, incluso una de ellas que recordaba el fracaso de Farmapatria, cadena del gobierno que prometió 120 locales y que hoy languidece lastrada por una pésima gestión. Hasta que una voz se alzó con fuerza sobre todas las demás: “Maduro es el milagro que el comandante Chávez nos legó”. Y ahí se acabó el debate.

EE.UU. rechaza una denuncia contra Biden

Estados Unidos calificó ayer de “evidentemente falsa” una acusación de Nicolás Maduro de que el vicepresidente Joe Biden conspiró para derrocarlo, y sostuvo que el mandatario venezolano intentaba distraer la atención del mundo de sus abusos a los derechos fundamentales. El intercambio de ataques socavó las esperanzas de que Washington y Caracas pudieran mejorar sus ya deterioradas relaciones.

Hace un mes, en Brasil, Maduro y Biden expresaron el deseo de restaurar las relaciones. Según el venezolano, Biden dijo en una cumbre a los jefes de Estado caribeños que el chavismo tenía los días contados y que deberían dejar de apoyarlo.

.

lanacion.com

Atras
Visión Global

2013 © Visión Global. Todos los derechos reservados. Contacto: visionglobal.info@gmail.com - visionglobal.ventas@gmail.com - Teléfono: 0212 4186529